Es una falta de coordinación del movimiento voluntario que puede afectar brazos, piernas, habla y equilibrio y debido a daño en el cerebelo u otras áreas del sistema nervioso. La ataxia suele aparecer después de un daño en el cerebelo, que es la parte del cerebro que controla la coordinación muscular o sus conexiones, controlando la coordinación de los músculos. Sus causas varían desde factores degenerativos, hereditarios o genéticos, hasta causas adquiridas como infecciones, tumores, traumatismos, deficiencias vitamínicas, accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple y el abuso del alcohol, así como determinados medicamentos.
Síntomas
Éstos pueden desarrollarse con el paso del tiempo o aparecer de un momento a otro. La ataxia puede ser un síntoma de varias afecciones del sistema nervioso y pueden incluir:
- Mala coordinación
- Marcha inestable o con los pies muy separados
- Equilibrio reducido
- Dificultad con tareas de motricidad fina, como comer, escribir o abotonarse una camisa
- Cambios en el habla
- Movimientos oculares de vaivén que no se pueden controlar
- Dificultad para tragar
Diagnóstico
Se basa en una detallada historia clínica y exhaustiva exploración neurológica, junto con exámenes como resonancia magnética y análisis genéticos.
Tratamiento
Es variable y depende según su causa. Se puede tratar la condición subyacente, por ejemplo, deficiencias vitamínicas, indicar medicamentos, aparatos ortopédicos o dispositivos adaptativos como andadores o bastones, que podrían ayudar a conservar la independencia, o cirugía. La fisioterapia, la terapia ocupacional, la terapia del habla y la actividad aeróbica con regularidad también pueden ayudar.
Fuente: Mayo Clinic
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