Es un conjunto de disciplinas, la cual se basa en conocimientos de la química, física, ingeniería, biología, medicina y veterinaria, para emplear los procesos propios de la vida como una herramienta transformadora, aplicada a compuestos y materiales orgánicos e inorgánicos. Ello no siempre implica la modificación genética, de modo que ambos campos no deben confundirse y están orientados al uso de componentes provenientes de organismos vivos (células, genes o enzimas) para la obtención de productos, mediante la aplicación de la ingeniería genética.
Historia de la biotecnología
Con las primeras culturas agrícolas la modificación del curso biológico de otras especies para beneficio de la humanidad comenzó ya en los inicios de la civilización al domesticar las primeras especies animales (perros, gatos, vacas, etc.) y vegetales (maíz, trigo, sorgo, etc.) y adaptarlas a convivir estrechamente con el ser humano.
Así tuvo también acceso a numerosas sustancias de origen animal y vegetal, muchas de las cuales podían, a su vez, modificarse a conveniencia mediante el uso de ciertos microorganismos: la levadura para el pan, las bacterias para el queso o para las bebidas alcohólicas. De modo que la biotecnología no es precisamente nueva en nuestra historia.
Sin embargo, lo que se entiende hoy en día como biotecnología surgió a mediados del siglo XX, con el nacimiento de las tecnologías celulares en los años 60 y 70, especialmente en lo referido a la elaboración de productos farmacológicos.
En este desarrollo tuvo una especial relevancia la invención de técnicas de intervención del ADN de microorganismos, lo cual permitió emplearlos a modo de fábrica bioquímica, obteniendo así determinadas proteínas o sustancias de uso médico, como insulinas, hormonas, etc.
El éxito de esta etapa del desarrollo de la biotecnología posteriormente permitió la creación de terapias génicas y otros mecanismos de lucha contra las enfermedades que instrumentalizan los propios recursos del cuerpo, o que permiten detenerlas incluso antes de que se puedan desarrollar propiamente. En ello la nanotecnología aparece como el campo futuro de desarrollo. Al mismo tiempo, la agricultura mundial ha acudido masivamente a la biotecnología como una fuente de semillas modificadas genéticamente, para sembrar productos más resistentes a las plagas, con frutos de mayor tamaño y otros beneficios similares.
Así surgió la comida transgénica, la cual se encuentra a principios del siglo XXI en el ojo del debate respecto a su impacto en la salud humana y su efecto empobrecedor de la genética de las especies vegetales cultivadas, ya que las supersemillas tecnológicas se benefician por la selección artificial del ser humano, poniendo a las semillas ordinarias en riesgo de extinción.
Tipos de biotecnología. La biotecnología se clasifica de acuerdo a sus áreas de interés, dividiéndose por colores según las disciplinas que la conforman:
1. Biotecnología Verde. Referido al estudio de cultivos más sustentables, buscando incidir en la alimentación humana, a través de la obtención de especies más
productivas o con nuevas propiedades adicionales, que sean resistentes a plagas y eventos climatológicos, tales como las sequías.
2. Biotecnología roja o médica. También llamada BioMedicina, consiste en obtener sustancias y procedimientos que permitan la preservación y optimización de la vida humana, curando enfermedades o previniéndolas con estudios orientados a la creación de nuevas vacunas y medicamentos. 3. Biotecnología azul o marina. Se dedica a la exploración de los océanos y sus diversos ecosistemas como una fuente posible de materiales biotecnológicos de importancia, utilizando recursos marinos para la obtención de productos sanitarios, de acuicultura y cosméticos.
4. Biotecnología blanca o industrial. Es aquella que se interesa por la obtención de energía, para los procesos industriales materiales o catalizadores aprovechables por el ser humano, tales como biorreactores, biocombustibles, etc.
5. Biotecnología gris o ecológica. A diferencia de las demás, su principal objetivo es la preservación del medio ambiente, a través del diseño y la producción de soluciones para desastres medioambientales, como la contaminación o los derrames petroleros y la recuperación de ecosistemas naturales.
6. Biotecnología dorada o informática. es conocida como bioinformática, referida a la obtención, almacenamiento y análisis, como por ejemplo, de las secuencias de ADN y aminoácidos. Constituye el ala electrónica e informática de todos estos procesos, que se hermana con la computación para diseñar mecanismos de procesamiento de información de origen biológico. 7. Biotecnología marrón o del desierto. Al igual que la marina, comprende los desiertos como importantes fuentes de recursos biotecnológicos aprovechables por la humanidad.
8. Biotecnología naranja o informativa. Cumple con una función divulgativa y pedagógica, al transmitir de la mejor manera posible las actividades benéficas de la biotecnología, y también educar sobre sus riesgos.
9. Biotecnología amarilla o nutricional. Aquella que se dedica a las investigaciones relacionadas con la nutrición y la producción de alimentos, a la industria alimentaria, o sea, a la obtención de alimentos más sanos, resistentes, nutritivos y/o sabrosos, mediante la incorporación de elementos de origen biológico.
10. Biotecnología púrpura o legal. Consiste en la rama legal, jurídica y ética del conjunto de la biotecnología, encargada de regular las actividades de las demás ramas para que se lleven a cabo de manera ética.
11. Biotecnología negra o bélica. La más peligrosa de todas y la más inmoral, es la que concierne al desarrollo de armas biológicas, destinadas a la guerra o al bioterrorismo. Sus consecuencias bien pueden ser catastróficas e impredecibles.
Importancia de la biotecnología
Ella ha jugado un rol vital en nuestro desarrollo histórico como especie. Nos ha permitido diseñar un mundo más apto a nuestros deseos, que nos facilite y alargue la vida, otorgándonos un enorme porcentaje de control –para bien y para mal- sobre el modo en que se dan los procesos biológicos a nuestro alrededor y dentro de nuestro cuerpo.
Esto no significa que seamos todopoderosos, pero sí que hemos podido resolver muchas de nuestras necesidades médicas, nutricionales, farmacéuticas o de consumo, manipulando otras formas de vida animal y vegetal.
Usos y aplicaciones de la biotecnología. Permite seleccionar las características deseadas de una especie.
Algunos usos concretos de la biotecnología son: Producción industrial de alimentos o fármacos. A través del manejo de ciertas especies y materiales, podemos producir sustancias de origen bioquímico que resultan útiles a la humanidad. Por ejemplo, empleando ciertos hongos conocidos como levaduras, hacemos que leude la masa para el pan; o poniendo ciertas bacterias en presencia de ciertos hongos, podemos hacer que estos últimos segreguen sustancias antibióticas (de hecho, fue así como se descubrió accidentalmente la penicilina).
Cruce selectivo de especies de cría. Eligiendo los rasgos deseados a transmitir a su descendencia, los seres humanos hemos administrado el cruce de ciertas especies domésticas a nuestro antojo, para obtener, por ejemplo, vacas más gordas o que dan más leche, perros con determinados rasgos estéticos o de mansedumbre o ferocidad, etc. Obtención de materias primas. A través del manejo de ciertas especies animales, vegetales o de microorganismos, podemos tener acceso a materiales que sólo ellos son capaces de hacer, como hemos hecho desde hace siglos con la leche de las vacas o la seda de las mariposas, materia prima para la industria láctea o textil, respectivamente. Lo mismo puede hacerse a nivel microscópico con ciertos tipos de carbohidratos, útiles para la farmacéutica; o con la celulosa de las plantas, útil como materia prima para biocombusibles.
Mejora genética o ingeniería genética. Manipulando la información genética de especies microscópicas, podemos “programarlas” para sintetizar sustancias deseadas de manera masiva, o bien para transmitir a otras células algún tipo de información codificante (hay terapias que usan a los virus como inyectadoras celulares), e incluso podemos diseñar embriones animales y vegetales dotados de rasgos novedosos que beneficien, a nuestro criterio, a la especie en su totalidad.
Biotecnología tradicional. Es aquella que el ser humano ha llevado a cabo desde épocas tempranas, mediante la domesticación, la cría selectiva, el cruce controlado y otras técnicas tradicionales que modifican a las especies manipuladas de manera lenta y paulatina, a través de la selección artificial. Las técnicas de fermentación bacteriana para obtener bebidas alcohólicas son un perfecto ejemplo de algo que ya llevaban a cabo en su época los antiguos egipcios. Biotecnología moderna. En cambio, es aquella vinculada a la ciencia y la ingeniería moderna. Nació gracias a los conocimientos especializados de la bioquímica, la genética, la medicina y la farmacología modernas, que requieren de laboratorios especializados y técnicas muy distintas de las artesanales que se usaban en la antigüedad.
La biotecnología moderna posee un alcance mucho mayor, una mayor velocidad de obtención de resultados y, a la vez, un muchísimo mayor factor de riesgo para la Aplicaciones de la Biotecnología. Su relevancia en diversas áreas ha generado innumerables beneficios al mundo. Actualmente uno de los logros más importantes en el
campo de la medicina radica en su contribución en la pandemia por COVID-19, mediante el desciframiento del genoma del virus SARS-CoV-2.
Asimismo, la Biotecnología ha desarrollado las terapias génicas, la hormona del crecimiento, la vacuna de la Hepatitis B y el desarrollo de la insulina.
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