Concientización sobre el cáncer de mama

Algunos factores aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama, como el envejecimiento, la obesidad, el consumo nocivo de alcohol, antecedentes familiares de cáncer de mama, el historial de exposición a radiación, el historial reproductivo, como la edad de inicio de los periodos menstruales y la edad en el primer embarazo), el fumar y el tratamiento hormonal, posterior a la menopausia. Alrededor de la mitad de los casos de cáncer de mama corresponden a mujeres sin factores de riesgo identificables, a excepción del género (mujer) y la edad (más de 40 años).

Los antecedentes familiares de cáncer de mama aumentan el riesgo de padecerlo, pero la mayoría de las mujeres a las que se les diagnostica cáncer de mama no tienen antecedentes familiares conocidos de la enfermedad.

Aproximadamente la mitad de todos los casos de cáncer de mama afectan a mujeres que no tienen factores de riesgo específicos aparte del sexo y la edad.

Intervenciones eficaces para tener un diagnóstico temprano y oportuno, así como tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos integrales, son elementos esenciales para reducir la carga del cáncer de mama y lograr y mantener un funcionamiento y un bienestar óptimos.

Las células cancerosas comienzan a desarrollarse dentro de los conductos galactóforos o de los lobulillos que producen leche del seno. El cáncer en estadio 0 (in situ) no es letal y se puede detectar en fases tempranas. Las células cancerosas se pueden propagar al tejido mamario cercano (invasión), lo que produce nódulos o engrosamiento.

Los cánceres invasivos pueden propagarse a los ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos (metástasis). Las metástasis pueden poner en peligro la vida y ser letales.

El tratamiento se basa según la paciente, tipo de cáncer y su propagación. El tratamiento consiste en una combinación de cirugía, radioterapia y medicación.

Magnitud del problema

El cáncer de mama afecta a mujeres de cualquier edad a partir de la pubertad, en todos los países del mundo, pero las tasas son mayores entre las mujeres adultas.

Quién está en riesgo

Ser del género femenino es el principal factor de riesgo en el caso del cáncer de mama. Aproximadamente, el 99 % de los casos de cáncer de mama afectan a mujeres, y entre el 0,5 % y el 1 % de los casos, a varones. En Chile es de un 0,7% para el año 2022.

Detectar y tratar precozmente los casos de cáncer de mama reduce la mortalidad. En ello intervienen dos factores:

Diagnóstico precoz: ser consciente de los signos y síntomas del cáncer de mama, así como de la importancia de pedir consejo médico en caso de cualquier resultado anormal, la evaluación y el diagnóstico clínicos oportunos y la derivación a servicios de tratamiento, y

Cribado: la realización de mamografías en una población aparentemente saludable, formada generalmente por mujeres de 50 a 69 años, para detectar lesiones preclínicas antes de la aparición de signos o síntomas reconocibles.

Signos y síntomas

La mayoría de las personas no experimentarán ningún síntoma mientras el cáncer esté todavía en fase temprana, de ahí la importancia de la detección precoz.

El cáncer de mama puede presentar distintas combinaciones de síntomas, especialmente cuando está en una fase más avanzada. Los síntomas del cáncer de mama pueden incluir:

· Nódulo o engrosamiento en el seno, a menudo sin dolor;

· Cambio en el tamaño, forma o aspecto del seno;

· Aparición de hoyuelos, enrojecimiento, grietas u otros cambios en la piel;

· Cambio en el aspecto del pezón o la piel circundante (aréola);

· Secreción de líquido anómalo o sanguinolento por el pezón.

Se recomienda a aquellas personas que presenten un nódulo anómalo en el seno que busquen atención médica, incluso si no es doloroso.

La mayoría de los nódulos en los senos no son cancerosos. Es más probable que el tratamiento de los nódulos cancerosos en los senos sea eficaz si los nódulos son pequeños y no se han propagado a los ganglios linfáticos cercanos.

El cáncer de mama puede propagarse a otras partes del organismo y desencadenar otros síntomas. Con frecuencia, el primer lugar más habitual donde se puede detectar la propagación es en los ganglios linfáticos de la axila, aunque es posible tener ganglios linfáticos cancerosos que no puedan detectarse. Fuente: OMS

Loading

Scroll al inicio