Los países de América registran la mayor incidencia mundial de sífilis, con un total de 3,37 millones de casos, lo que equivale a 6,5 infectados por cada mil personas. Este aumento en los casos se ha atribuido a varios factores, entre ellos la falta de concienciación sobre la enfermedad, las desigualdades en el acceso a los servicios de salud y el estigma asociado a las enfermedades de transmisión sexual. Estos problemas dificultan que muchas personas busquen tratamiento temprano.
Entre 2020 y 2022, los nuevos casos de sífilis entre adultos de 15 a 49 años en las Américas aumentaron un 30%. Este crecimiento también se ha visto reflejado en un aumento de la sífilis congénita, con aproximadamente 68,000 bebés afectados en 2022. Las complicaciones de la sífilis no tratada pueden ser graves, afectando el cerebro, el corazón y otros órganos importantes. Las autoridades de salud, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), han hecho un llamado para reforzar las pruebas de diagnóstico y los tratamientos adecuados, con el fin de controlar y eventualmente eliminar la enfermedad, sobre todo la sífilis congénita, para el 2030(
UN Economic and Social Council)(
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