1. Enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares: Fumar daña arterias y corazón,
aumentando el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) y aneurismas
aórticos. La nicotina y otras sustancias reducen el colesterol HDL («bueno»), favorecen
coágulos y estrechan los vasos sanguíneos. Incluso 1-4 cigarrillos diarios elevan
significativamente estos riesgos. 2. Cáncer en múltiples órganos, el tabaco contiene 69
sustancias cancerígenas y vinculado a más de 20 tipos de cáncer, incluyendo pulmón,
boca, laringe, vejiga, estómago, páncreas, riñón y cuello uterino. En fumadores, el riesgo
de cáncer de pulmón es de un 95%. 3. Daño respiratorio irreversible al destruir alvéolos
pulmonares causa Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), enfisema y
bronquitis crónica. Adolescentes fumadores ya tienen obstrucción leve de vías
respiratorias. 4. Efectos sistémicos generalizados: Sistema inmune debilitado. En Piel,
envejecimiento prematuro y arrugas. Visión: Mayor riesgo de cataratas y degeneración
macular. Diabetes: Aumenta un 30-40% el riesgo de diabetes tipo 2. Huesos: Disminución
de densidad ósea y fracturas. 5. Impacto en la salud reproductiva: En hombres, causa
impotencia sexual y en embarazadas expuestas al humo, aumenta el riesgo de bajo peso
al nacer en el bebé y puede ocasionarles algunos trastornos de salud permanentes.
Los sistemas electrónicos de administración de nicotina y los sistemas electrónicos sin
nicotina, conocidos comúnmente como cigarrillos electrónicos, no contienen tabaco y
pueden contener nicotina, o no, pero son nocivos para la salud y, sin duda alguna,
inseguros.
![]()


