Ablación de Tumores con Crioterapia

Uso de frío extremo para destruir células tumorales, especialmente en lesiones cutáneas o nódulos sólidos. Se logra mediante la aplicación de nitrógeno líquido u otros agentes criogénicos, provocando necrosis celular por congelación.

Tipos

1. **Criocirugía Dermatológica**: Para verrugas, queratosis o carcinomas cutáneos.

2. **Crioterapia Intraabdominal**: Bajo guía imagenológica para tumores hepáticos, renales o de próstata.

3. **Crioablación Pulmonar**: Menos frecuente, pero con avance en algunos centros oncológicos.

Síntomas

Indicada en tumores pequeños o superficiales, tanto benignos como malignos. Pacientes no aptos para cirugías convencionales o que buscan alternativas menos invasivas.

Causas

Molestias localizadas, dolor moderado durante o después de la congelación. Alcausar necrosis, puede generar inflamación temporal y cierta secreción en lesiones cutáneas.

Diagnóstico

La confirmación del tumor mediante biopsia y estudios de imagen para determinar su localización y tamaño. La crioterapia es ideal para lesiones limitadas y accesibles a la sonda de congelación.

Tratamiento

La aplicación repetida de ciclos de congelación y descongelación destruye el tejido tumoral. En lesiones dermatológicas, se realiza en consulta; en tumores internos, se requiere anestesia y guía ecográfica o tomográfica.

Complicaciones

Daño a tejidos sanos si se extiende más allá del objetivo, riesgo de infección y formación de fístulas en áreas profundas. Cambios en la pigmentación o cicatrices en la piel.

Prevención

Buena selección de pacientes, uso de guías de imagen y un control preciso de la temperatura en la zona objetivo. Protocolo estéril reduce infecciones, y la dosimetría exacta minimiza afección de tejidos sanos.

Conclusión La crioterapia tumoral utiliza temperaturas extremadamente bajas para destruir células cancerígenas. Se aplica en tumores hepáticos, renales o de la próstata, y consiste en la inserción de sondas que congelan el tejido tumoral. La muerte celular ocurre por formación de cristales de hielo y alteración de la microcirculación local. El procedimiento es mínimamente invasivo y puede complementarse con otras terapias oncológicas.

Fuente: Littrup PJ, et al. (2009). "Cryotherapy for cancer treatment" en Journal of Vascular and Interventional Radiology.
Zlotta AR, et al. (2010). "Cryoablation in solid tumors" en Urologic Oncology.
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