Ablación Láser

Procedimiento para tratar lesiones en la piel o tumores mediante la aplicación de un láser de alta intensidad, que destruye o vaporiza el tejido anómalo de manera precisa y mínimamente invasiva.

Tipos

1. **Ablación Láser Cutánea**: Usada para eliminar lesiones dermatológicas benignas o rejuvenecer la piel.

2. **Ablación Láser Oncológica**: Aplica energía láser a tumores internos (hígado, pulmón) con guía de imagen.

3. **Ablación Láser Oftalmológica**: Empleada en cirugías oculares para corregir ciertos defectos de refracción.

Síntomas

Se utiliza cuando existen lesiones cutáneas antiestéticas, tumores sólidos accesibles a la energía láser o alteraciones tejidos que pueden responder a la ablación. Ofrece la ventaja de ser menos invasivo que las cirugías tradicionales.

Causas

Dolor local, cambios de coloración en la lesión o molestias estéticas que motivan al paciente a buscar tratamiento. En casos de tumores, dolor, sangrado o disfunción del órgano afectado pueden ser la sintomatología previa.

Diagnóstico

Se realiza mediante evaluación clínica, estudios de imagen (ecografía, TAC, RMN) y, en ocasiones, biopsias para descartar malignidad o confirmar el tipo de lesión. La viabilidad de la ablación láser se define según localización y tamaño.

Tratamiento

La ablación láser se efectúa bajo sedación o anestesia local/general según la zona a tratar. El láser se dirige exactamente al tejido diana, evitando dañar estructuras adyacentes. El procedimiento es rápido y con menor sangrado que la cirugía convencional.

Complicaciones

Incluyen quemaduras en piel o tejidos cercanos, infecciones, cicatrices, cambios de pigmentación y, en casos internos, posible lesión de vasos sanguíneos. La selección de pacientes y un control meticuloso del equipo reducen estos riesgos.

Prevención

Detectar tempranamente lesiones cutáneas o tumorales, y elegir centros especializados para la ablación láser son medidas importantes para evitar complicaciones. El control posterior a la intervención resulta fundamental para valorar la evolución.

Conclusión La ablación láser es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza energía láser para destruir tejido patológico, como tumores, lesiones cutáneas o venas varicosas. Al convertir la luz en calor, se produce coagulación y necrosis localizada del área tratada. La precisión del láser y la guía por imagen permiten un menor daño a los tejidos circundantes, reduciendo complicaciones y facilitando la recuperación.

Fuente: van Gemert MJC, et al. (2015). "Laser-tissue interactions" en Lasers in Medical Science.
Mordon SR, et al. (2012). "Endovenous laser ablation in varicose veins" en Phlebology.
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