Accidente vascular encefálico agudo

El accidente vascular encefálico agudo (también llamado ictus o stroke) es la pérdida súbita de la función cerebral debida a la interrupción del flujo sanguíneo (isquemia) o al sangrado intracraneal (hemorragia). Se trata de una urgencia médica que puede dejar secuelas neurológicas graves o ser mortal.

Tipos

– **Isquémico:** Causado por trombos o émbolos que obstruyen las arterias cerebrales.

– **Hemorrágico:** Hemorragia intracerebral o subaracnoidea.

– **Ataque Isquémico Transitorio (AIT):** Síntomas breves y reversibles.

Síntomas

La aterosclerosis, la fibrilación auricular, la hipertensión arterial y los aneurismas son factores implicados en el ictus isquémico y hemorrágico. Los émbolos cardiacos provienen de arritmias o valvulopatías, mientras que las rupturas vasculares se relacionan con hipertensión crónica o malformaciones cerebrales.

Causas

Aparecen de manera brusca: debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender, pérdida súbita de visión, mareo, inestabilidad o fuerte dolor de cabeza. Reconocer estos signos (escala FAST) es esencial para buscar ayuda urgente.

Diagnóstico

La tomografía computarizada (TC) diferencia rápidamente si es isquémico o hemorrágico. La resonancia magnética (RM) define con mayor precisión la lesión. Angiografías y doppler transcraneal valoran las arterias cerebrales. Los exámenes cardiológicos y el ECG determinan fuentes de émbolos.

Tratamiento

En ictus isquémico, la trombólisis con fármacos como el alteplase se usa en las primeras 3-4,5 h si no hay contraindicaciones. En hemorragia, el control de la presión arterial y la intervención neuroquirúrgica (clipaje, drenaje) resultan claves. La rehabilitación temprana (fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia) mejora la recuperación.

Complicaciones

La discapacidad neurológica permanente, las infecciones respiratorias, la trombosis venosa profunda y el edema cerebral amenazan la vida y la calidad de vida de los afectados. Los ictus masivos pueden llevar a la muerte por herniación encefálica.

Prevención

El control de la hipertensión, la fibrilación auricular (anticoagulación), la diabetes y la dislipidemia es fundamental. Dejar de fumar y adoptar un estilo de vida saludable reducen la incidencia de ictus. Identificar y tratar precozmente ataques isquémicos transitorios (AIT) evita mayores episodios.

Conclusión El accidente vascular encefálico agudo, también conocido como ictus o stroke, es una urgencia médica en la que se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro (isquemia) o se produce una hemorragia intracraneal. Los síntomas incluyen debilidad o parálisis en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o entender, alteraciones visuales y confusión. El diagnóstico rápido con técnicas de neuroimagen y la instauración de terapias como trombólisis o trombectomía mecánica en casos seleccionados son esenciales para limitar el daño cerebral. La rehabilitación y el control de factores de riesgo (hipertensión, diabetes, tabaquismo) son vitales para mejorar el pronóstico y prevenir recurrencias.

Referencia:
MedlinePlus. (2023). Stroke. Recuperado de https://medlineplus.gov/

Fuente 1:
American Stroke Association. (2022). Stroke Guidelines. Recuperado de https://www.stroke.org/
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