Actinomicosis

La actinomicosis es una infección bacteriana crónica causada por bacterias del género Actinomyces, que normalmente habitan en la boca y el tracto gastrointestinal. Se caracteriza por la formación de abscesos y puede afectar diversas áreas del cuerpo, incluyendo la mandíbula, el tórax y el abdomen.

Tipos

La actinomicosis se clasifica según la localización de la infección:

 

1. Actinomicosis cervical-facial: Afecta la cara y el cuello.

2. Actinomicosis torácica: Infección en los pulmones y el tórax.

3. Actinomicosis abdominal: Infección en el abdomen, a menudo relacionada con la enfermedad intestinal.

Síntomas

Los síntomas de la actinomicosis pueden incluir:

 

– Abscesos: Formaciones de pus en los tejidos afectados.

– Dolor localizado: En el área de la infección.

– Fiebre: En casos más graves.

– Pérdida de peso y fatiga: Resultados de una infección crónica.

Causas

La actinomicosis es causada por bacterias del género Actinomyces, que pueden ingresar al cuerpo a través de:

 

– Lesiones en la piel: A menudo tras un traumatismo o cirugía.

– Infecciones dentales: Que pueden diseminarse a tejidos adyacentes.

– Condiciones que comprometen el sistema inmunológico: Facilitando la infección.

Diagnóstico

El diagnóstico de actinomicosis incluye:

 

– Exámenes físicos: Para identificar abscesos y áreas de inflamación.

– Imágenes: Radiografías, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM) para evaluar la extensión de la infección.

– Cultivo de muestras: Para identificar la bacteria específica.

Tratamiento

El tratamiento de la actinomicosis generalmente incluye:

 

– Antibióticos: Como penicilina, que son efectivos contra Actinomyces.

– Drenaje quirúrgico: De abscesos grandes o persistentes.

– Cuidado dental: Para prevenir infecciones bucales que pueden causar actinomicosis.

Complicaciones

Si no se trata, la actinomicosis puede provocar:

 

– Diseminación de la infección: A otras partes del cuerpo.

– Complicaciones respiratorias: En caso de actinomicosis torácica.

– Dificultades en la deglución o respiración: Dependiendo de la ubicación de la infección.

Prevención

La prevención de la actinomicosis incluye:

 

– Higiene bucal adecuada: Para prevenir infecciones dentales.

– Manejo adecuado de heridas: Para evitar infecciones en la piel.

– Control de enfermedades que comprometen el sistema inmunológico: Para reducir el riesgo de infecciones oportunistas.

Conclusión La actinomicosis es una infección crónica causada por bacterias filamentosas del género Actinomyces, que forman parte de la microbiota orofaríngea. La infección se produce cuando la barrera mucosa se rompe (traumatismos, cirugías dentales), permitiendo la invasión bacteriana. Se caracteriza por abscesos, fístulas y drenaje de 'gránulos de azufre'. Las localizaciones más frecuentes son cervicofacial, torácica y abdominal. El diagnóstico se basa en la correlación clínica, cultivos y examen histopatológico. El tratamiento requiere antibióticos prolongados (generalmente penicilina o amoxicilina) y, en casos complicados, procedimientos quirúrgicos. La prevención pasa por una buena higiene bucal y la atención temprana de lesiones.

Referencia:
UpToDate. (2023). Actinomycosis. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
Centers for Disease Control and Prevention. (2022). Actinomycosis Overview. Recuperado de https://www.cdc.gov/
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