Amebiasis (Entamoeba histolytica)

La amebiasis es una infección intestinal causada por el protozoo Entamoeba histolytica. Se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con quistes del parásito. La amebiasis puede presentarse de forma asintomática o con manifestaciones clínicas graves, incluyendo disentería amebiana, absceso hepático y colitis fulminante. Es una de las causas más importantes de morbilidad en países en desarrollo, especialmente en zonas con condiciones sanitarias deficientes.

Tipos

La amebiasis puede clasificarse en infección intestinal y extraintestinal. La forma intestinal abarca desde portadores asintomáticos hasta colitis amebiana aguda o crónica, mientras que la extraintestinal se manifiesta con mayor frecuencia como absceso hepático. Rara vez, puede afectar pulmones, cerebro y otros órganos. La mayoría de los casos sintomáticos ocurren en niños menores de 5 años y adultos inmunocomprometidos.

Síntomas

Los síntomas incluyen dolor abdominal, diarrea acuosa o disentérica, tenesmo, fiebre y pérdida de peso. En casos severos puede haber presencia de sangre y moco en las heces. La forma extraintestinal, especialmente el absceso hepático, cursa con fiebre alta, dolor en hipocondrio derecho, hepatomegalia y malestar general. La amebiasis puede confundirse con otras infecciones intestinales si no se confirma por laboratorio.

Causas

La causa principal es la ingestión de quistes de Entamoeba histolytica presentes en agua o alimentos contaminados por materia fecal. También puede transmitirse por contacto persona a persona en condiciones de higiene precaria. El parásito sobrevive en el ambiente y puede diseminarse con facilidad en comunidades con infraestructura sanitaria insuficiente.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la identificación de quistes o trofozoítos en muestras de heces, pero los métodos moleculares como la PCR y los ensayos de detección de antígenos ofrecen mayor sensibilidad y especificidad. En abscesos hepáticos se utilizan imágenes (ecografía, TAC) y serología para anticuerpos específicos. El diagnóstico diferencial debe considerar otras causas de diarrea y abscesos hepáticos.

Tratamiento

El tratamiento de elección incluye metronidazol o tinidazol para erradicar la infección tisular, seguido de un amebicida luminal como paromomicina o diyodohidroxiquinolina para eliminar los quistes intestinales y prevenir recaídas. En abscesos hepáticos se pueden requerir drenajes en casos complicados. El pronóstico es favorable con tratamiento oportuno.

Complicaciones

Las complicaciones pueden incluir perforación intestinal, peritonitis, absceso hepático múltiple, infección secundaria y, en casos extremos, sepsis. El retraso en el tratamiento o la automedicación incrementa el riesgo de complicaciones graves, especialmente en niños pequeños y personas inmunocomprometidas.

Prevención

La prevención incluye el consumo de agua potable, lavado cuidadoso de frutas y verduras, higiene de manos y educación sanitaria en la comunidad. En áreas endémicas, el control de la calidad del agua y la eliminación adecuada de excretas son esenciales para reducir la transmisión.

Conclusión La amebiasis sigue siendo un problema de salud pública en muchos países en desarrollo, aunque es prevenible con medidas de higiene y saneamiento. El tratamiento adecuado previene complicaciones severas y secuelas a largo plazo.

Fuentes: OMS - Amebiasis. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/amebiasis | CDC - Amebiasis.
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