Aplanochytrium infección cutánea

La infección cutánea por Aplanochytrium es una micosis rara producida por protistas marinos, generalmente tras exposición de heridas a agua salada contaminada. Se caracteriza por lesiones ulceradas, dolorosas y, en ocasiones, necrosis tisular. Es más frecuente en personas inmunodeprimidas o con heridas abiertas.

Tipos

Puede presentarse como celulitis ulcerada, abscesos subcutáneos o lesiones necróticas profundas. En casos excepcionales, puede progresar a infecciones sistémicas en pacientes gravemente inmunocomprometidos.

Síntomas

Los síntomas incluyen enrojecimiento, dolor intenso, edema, secreción purulenta o serosa y fiebre. La evolución puede ser lenta o rápida, según la profundidad y la extensión de la lesión cutánea.

Causas

La infección se adquiere por contacto directo de heridas con agua de mar contaminada por Aplanochytrium spp. El principal factor de riesgo es la exposición a ambientes acuáticos en presencia de lesiones en piel.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza por cultivo de muestras de tejido, identificación morfológica y, preferentemente, por técnicas moleculares. La histopatología muestra invasión de protistas y necrosis tisular.

Tratamiento

Incluye desbridamiento quirúrgico, antifúngicos sistémicos (anfotericina B, voriconazol) y medidas de soporte. La respuesta varía según la inmunidad del paciente y la precocidad del tratamiento.

Complicaciones

Las principales complicaciones son necrosis extensa, bacteriemia secundaria, sepsis y, en pacientes inmunosuprimidos, diseminación sistémica potencialmente fatal.

Prevención

La prevención consiste en evitar la exposición de heridas abiertas a agua marina, uso de protección adecuada en actividades acuáticas y consulta médica precoz ante lesiones sospechosas.

Conclusión La infección cutánea por Aplanochytrium es un desafío diagnóstico en dermatología tropical. La sospecha clínica y el tratamiento precoz mejoran el pronóstico.

Fuentes: Nguema PM, et al. Human cutaneous infection with Aplanochytrium species. Med Mycol Case Rep. 2015;8:1-5. doi:10.1016/j.mmcr.2015.07.001
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