Infección humana causada por Arcanobacterium pyogenes (hoy Trueperella pyogenes), una bacteria zoonótica habitual en el ganado. En humanos, se presenta en quienes tienen contacto con animales de granja y puede causar infecciones supurativas, abscesos, artritis y septicemia.
| Tipos |
Formas localizadas: abscesos cutáneos o tejidos blandos, artritis séptica. Forma sistémica: septicemia, endocarditis, infecciones óseas. Más grave en inmunodeprimidos o tras manipulación de animales enfermos. |
| Síntomas |
Fiebre, dolor e inflamación localizada, supuración en el sitio de infección, artritis aguda, enrojecimiento, calor local, síntomas sistémicos como malestar general, escalofríos y, en casos avanzados, signos de sepsis. |
| Causas |
Exposición ocupacional a animales de granja, heridas abiertas contaminadas, contacto directo con secreciones o tejidos animales infectados. Más común en trabajadores rurales, veterinarios o granjeros. |
| Diagnóstico |
Cultivo bacteriano de pus, sangre o líquido articular. Identificación mediante pruebas bioquímicas o MALDI-TOF. Importante diferenciar de otras bacterias supurativas como Staphylococcus o Streptococcus. |
| Tratamiento |
Antibióticos: penicilina, amoxicilina, cefalosporinas o clindamicina según sensibilidad. Drenaje quirúrgico de abscesos y manejo sintomático. En infecciones profundas, tratamiento prolongado y control de la fuente de exposición. |
| Complicaciones |
Sepsis, endocarditis, artritis crónica, osteomielitis, recurrencias y diseminación a otros órganos. Riesgo aumentado en pacientes inmunosuprimidos o con comorbilidades. |
| Prevención | Uso de guantes y barreras de protección al manipular animales, atención médica precoz de heridas, control de infecciones en granjas y educación sanitaria a trabajadores rurales. |
| Conclusión | Arcanobacterium pyogenes puede causar infecciones graves en humanos expuestos a animales. La prevención, diagnóstico precoz y tratamiento adecuado reducen las complicaciones. Fuente: Zoonoses Public Health. 2017;64(2):99-107. | J Clin Microbiol. 2016;54(8):2110-2115. |
