La arteritis infecciosa por Staphylococcus aureus es la inflamación y destrucción de las paredes arteriales debido a la invasión directa por este patógeno. Se considera una emergencia médica por su rápida evolución y alto riesgo de complicaciones.
| Tipos |
Se observa como arteritis localizada (aneurisma micótico) o difusa, afectando a arterias principales como la aorta o arterias cerebrales. Es más frecuente en adultos mayores o inmunodeprimidos. |
| Síntomas |
Fiebre alta, dolor localizado sobre la arteria afectada, tumefacción, pulso disminuido, síntomas de embolización distal y, en casos avanzados, shock séptico o ruptura arterial con hemorragia masiva. |
| Causas |
Se origina por diseminación hematógena de Staphylococcus aureus, a menudo en el contexto de bacteriemia, endocarditis, o procedimientos vasculares invasivos. La arteria afectada puede formar un aneurisma infeccioso (micótico). |
| Diagnóstico |
Se basa en hallazgos clínicos, hemocultivos positivos, imagenología (angio-TAC, ecografía Doppler) y cirugía vascular en casos graves. Es importante diferenciarlo de aneurismas no infecciosos. |
| Tratamiento |
Antibióticos intravenosos de alta potencia (vancomicina, cloxacilina) por varias semanas, y cirugía vascular para reparación o resección del segmento arterial afectado si existe riesgo de ruptura. |
| Complicaciones |
Riesgo elevado de ruptura arterial, embolización séptica, shock, insuficiencia multiorgánica y mortalidad elevada si no se interviene a tiempo. |
| Prevención | Prevención de infecciones invasivas, control de bacteriemias, profilaxis en procedimientos vasculares y educación en hospitales sobre higiene y manejo de líneas vasculares. |
| Conclusión | La arteritis infecciosa por S. aureus es una condición grave, de rápida evolución, que requiere atención médica urgente. Fuente: Muller BT et al. J Vasc Surg. 2001;33(3):540–546. |
