La otomicosis por Aspergillus niger es una infección fúngica del conducto auditivo externo, frecuente en regiones tropicales y húmedas, especialmente en niños y adultos jóvenes. Puede causar molestias, secreción y, ocasionalmente, complicaciones si no se trata.
| Tipos |
Forma aguda: picazón, dolor y secreción oscura. Forma crónica: recurrencia, pérdida auditiva leve y cambios cutáneos persistentes. Puede asociarse a sobreinfección bacteriana secundaria. |
| Síntomas |
Picazón intensa, dolor de oído, sensación de plenitud, secreción negruzca o grisácea, disminución de la audición y, en ocasiones, mal olor local. El examen revela restos micóticos y descamación en el canal auditivo. |
| Causas |
Exposición a ambientes cálidos y húmedos, uso excesivo de hisopos, limpieza agresiva del oído, otitis previas y natación frecuente. El hongo coloniza la piel lesionada del conducto auditivo. |
| Diagnóstico |
Otoscopía con visualización de restos micóticos, cultivo de secreción del conducto y, en casos crónicos, biopsia. Diagnóstico diferencial con otitis bacteriana y dermatitis de contacto. |
| Tratamiento |
Limpieza mecánica cuidadosa, aplicación de antifúngicos tópicos (clotrimazol, econazol) y evitar humedad en el oído. En casos recurrentes, tratamiento prolongado y seguimiento otorrinolaringológico. |
| Complicaciones |
Sobreinfección bacteriana, perforación timpánica, pérdida auditiva persistente y diseminación en inmunodeprimidos. Rara vez puede causar mastoiditis. |
| Prevención | Evitar manipulación del canal auditivo, secar bien los oídos después de nadar, tratamiento precoz de otitis y control de humedad ambiental. |
| Conclusión | La otomicosis por Aspergillus niger es frecuente en climas cálidos y húmedos, pero prevenible y tratable. La educación sanitaria es esencial para evitar recurrencias. Fuente: Int J Pediatr Otorhinolaryngol. 2019;121:110-116. | CDC, Fungal Diseases. |
