Procedimiento en el que se recolectan células madre del propio paciente para ser trasplantadas después de un tratamiento intensivo, como quimioterapia, en ciertos tipos de cáncer.
| Tipos |
1. **Autólogo**: El propio paciente dona sus células madre. 2. **Alogénico**: Donante distinto, emparentado o no (no aplica en este caso, pero sirve de comparación). 3. **Singénico**: Donación entre gemelos idénticos (también ajeno al autotrasplante, pero contextualiza las modalidades). |
| Síntomas |
Se realiza principalmente en pacientes con linfomas, mielomas múltiples o ciertos tumores sólidos. La alta dosis de quimioterapia destruye células cancerosas, pero también la médula ósea; el autotrasplante ayuda a su recuperación. |
| Causas |
Los síntomas dependen de la enfermedad oncológica de base: fatiga, fiebre, dolor óseo, pérdida de peso, etc. El trasplante se indica cuando se espera que la médula sana repoble tras la quimioterapia intensiva. |
| Diagnóstico |
El médico determina la elegibilidad a través de estudios de imagen, biopsias de médula ósea, analíticas completas y evaluación oncohematológica. Se requiere un buen estado general para soportar el procedimiento. |
| Tratamiento |
Las células madre se recolectan previamente y se congelan. Luego, el paciente recibe quimioterapia (y/o radioterapia) en dosis alta. Posteriormente, las células madre se descongelan y se infunden para reconstituir la médula. El proceso requiere aislamiento y seguimiento cercano. |
| Complicaciones |
Neutropenia prolongada, riesgo de infecciones severas, sangrados, toxicidad por quimioterapia y, a largo plazo, posibles segundas neoplasias. La monitorización en una unidad especializada es esencial. |
| Prevención | No hay forma de prevenir el cáncer que conduce al trasplante en muchos casos, pero hábitos saludables pueden reducir el riesgo. En la fase previa al trasplante, la evaluación exhaustiva y la preparación del paciente minimizan complicaciones. |
| Conclusión | El autotrasplante de médula ósea consiste en extraer y conservar células madre hematopoyéticas del paciente para reinyectarlas tras tratamientos de quimioterapia o radioterapia intensivos. Permite reconstituir la médula ósea y reducir el riesgo de rechazos e incompatibilidades. Se emplea en neoplasias hematológicas como linfomas o mielomas. La recuperación requiere monitoreo de la función inmunológica y apoyo transfusional temporal. Fuente: Copelan EA (2006). "Hematopoietic stem-cell transplantation" en The New England Journal of Medicine. Mohty M, et al. (2016). "Autologous stem cell transplantation in hematologic malignancies" en Blood. |
