La balanitis plasmacelular de Zoon es una inflamación crónica benigna del glande y del prepucio interno que afecta casi exclusivamente a varones no circuncidados de mediana edad. Histológicamente muestra un infiltrado denso de células plasmáticas policlonales, extravasación eritrocitaria y depósitos de hemosiderina que confieren su color rojo-anaranjado característico. El cuadro se origina por la combinación de humedad prepucial, microtrauma coital y crecimiento bacteriano subclínico. No es una infección ni una lesión premaligna, pero genera preocupación estética y dispareunia. Las placas son planas, brillantes, bien delimitadas y pueden persistir durante años con leve prurito o escozor.
| Tipos |
Clínicamente se distinguen cuatro patrones: (1) Forma clásica focal que ocupa el dorso del glande; (2) Variante anular que circunda el meato; (3) Presentación extensa que compromete frenillo y surco coronal formando un anillo inflamatorio completo; (4) Caso excepcional post-circuncisión atribuido a liquen simple crónico. Inmunohistoquímicamente existe un subtipo con predominio de células plasmáticas IgG4 positivas, asociado a respuesta algo más lenta a corticoides tópicos y mayor tasa de recidiva. |
| Síntomas |
El paciente describe parche rojizo brillante con superficie lisa que puede manchar la ropa interior, prurito leve al uso de jabón y pequeñas hemorragias tras relaciones sexuales. La molestia es sobre todo psicológica. Con frecuencia coexiste fimosis adquirida que dificulta la higiene y perpetúa el ciclo inflamatorio. No hay linfadenopatía ni fiebre. La evolución es crónica intermitente: periodos de remisión parcial seguidos de exacerbaciones al aumentar la fricción o la humedad. |
| Causas |
Determinantes principales: estasis prepucial, maceración por esmegma, fricción mecánica y sobrecrecimiento de *Corynebacterium*. Diabetes, obesidad, dermatitis irritativa por perfumes o desinfectantes, y liquen simple crónico se consideran factores de riesgo. No existe evidencia de etiología viral ni de relación con virus del papiloma humano. El hábito de retener la orina y una higiene deficiente favorecen la inflamación persistente. |
| Diagnóstico |
Suele ser clínico: placa rojo-naranja lustrosa con moteado petequial (‘pimienta de cayena’). La dermatoscopia muestra vasos puntiformes sobre fondo homogéneo naranja. La biopsia es necesaria si la lesión sangra, forma costras o muestra áreas blanquecinas que hagan sospechar eritroplasia de Queyrat; asegura infiltrado plasmocitario policlonal sin atipia. Serologías luéticas y pruebas para cándida solo se solicitan si hay úlcera o exudado. La inmunofluorescencia directa resulta negativa. |
| Tratamiento |
Medida fundamental: higiene diaria con agua tibia sin jabones agresivos y secado con toalla suave o aire tibio. Corticoide tópico potente (clobetasol 0,05 %) dos veces al día durante cuatro semanas induce remisión en el 70 %. Tacrolimús 0,1 % BID mantiene la mejoría y reduce la recidiva. Circuncisión ofrece curación definitiva en > 90 % y es la opción de preferencia si existe fimosis. Láser CO₂ o ablación con plasma argón se reservan para placas hipertróficas rebeldes. |
| Complicaciones |
Fisuras dolorosas, sobreinfección bacteriana, fimosis secundaria y, muy raramente, estenosis meatal. No se ha comprobado transformación maligna directa, pero la inflamación crónica puede coincidir con carcinoma in situ; por ello se aconseja biopsia de cualquier área endurecida o blanquecina nueva. |
| Prevención | Buena higiene, secado cuidadoso, evitar detergentes perfumados y lubricar durante relaciones sexuals. Control estricto de glucemia en diabéticos. Circuncisión profiláctica se considera en casos recidivantes. Educar al paciente para que consulte cambio de coloración o sangrado persistente. |
| Conclusión | La balanitis plasmacelular es una dermatosis benigna pero persistente; con tratamiento tópico y, en casos seleccionados, circuncisión, se logra excelente pronóstico y alivio sintomático. Fuentes: Edwards SK Dermatol Ther 2024; Beltrán V JEADV 2023. |
