Beta-interferón

El beta-interferón es una citocina inmunomoduladora utilizada como tratamiento modificador de la enfermedad en esclerosis múltiple (EM) recurrente-remitente. Existen dos variantes: IFN-β1a (glicosilada, similar a la humana) e IFN-β1b (no glicosilada). Reduce la frecuencia de brotes y la acumulación de lesiones en RM en aproximadamente 30%.

Tipos

IFN-β1a: 1) Formulación intramuscular (30 mcg 1x/semana), 2) Subcutánea (44 mcg 3x/semana). IFN-β1b: 250 mcg SC cada 48 horas. Todos requieren refrigeración. Existen dispositivos autoinyectores para mejorar la adherencia.

Síntomas

Reduce la frecuencia e intensidad de brotes de EM (visión borrosa, debilidad, parestesias). Disminuye la progresión de discapacidad a largo plazo. No mejora síntomas establecidos pero puede retrasar su aparición.

Causas

Indicado en EM remitente-recurrente con ≥2 brotes en últimos 2 años. Su mecanismo incluye: 1) Inhibición migración linfocitaria a SNC, 2) Reducción presentación antigénica, 3) Aumento producción de antiinflamatorios (IL-10). También se usa en leucodistrofias y hepatitis C.

Diagnóstico

Requiere diagnóstico confirmado de EM según criterios McDonald (lesiones diseminadas en tiempo y espacio en RM + clínica). Monitorizar con RM cerebral anual y anticuerpos neutralizantes si hay falla terapéutica.

Tratamiento

Iniciar con dosis bajas que se escalan gradualmente para mejorar tolerancia. Administración SC o IM según formulación. Duración indefinida mientras sea efectivo. Rotar sitios de inyección para evitar lipoatrofia. Premedicar con AINEs para síntomas seudogripales.

Complicaciones

Frecuentes: reacción local en sitio de inyección, síntomas seudogripales, elevación transitoria de enzimas hepáticas. Graves: depresión, hepatotoxicidad, anemia aplásica. El 15-30% desarrolla anticuerpos neutralizantes que reducen eficacia.

Prevención

Educar al paciente sobre técnica de inyección y manejo de efectos adversos. Monitorizar hemograma, perfil hepático y tiroideo cada 6 meses. Vacunación completa previa al inicio (evitar vacunas vivas durante tratamiento).

Conclusión El beta-interferón fue el primer tratamiento modificador de la EM, con perfil de seguridad establecido tras décadas de uso. Sigue siendo opción válida en formas leves-moderadas, aunque nuevos fármacos ofrecen mayor eficacia.

Fuentes: Filippi M et al. *Lancet Neurol* 2022;21:988-998. | Rae-Grant A et al. *Neurology* 2021;96:734-746.
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