El bevacizumab es un anticuerpo monoclonal humanizado que inhibe el factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), impidiendo la angiogénesis tumoral. Está aprobado para diversos cánceres metastásicos (colon, pulmón, ovario, cervicouterino) y degeneración macular húmeda. Actúa normalizando los vasos tumorales y reduciendo la presión intersticial.
| Tipos |
Presentación en viales de 100 mg/4 mL y 400 mg/16 mL para administración IV. Dosis varían según indicación: 5-15 mg/kg cada 2-3 semanas en oncología, 1.25 mg inyección intravítrea mensual en oftalmología. Existe biosimilar aprobado desde 2019. |
| Síntomas |
En oncología retrasa la progresión tumoral y mejora la supervivencia libre de progresión. En degeneración macular reduce el edema y hemorragias, estabilizando la agudeza visual. Puede mejorar ascitis maligna y derrames pleurales neoplásicos. |
| Causas |
Indicado en neoplasias sólidas que sobreexpresan VEGF (cáncer colorrectal metastásico, NSCLC no escamoso, glioblastoma, carcinoma renal). En oftalmología para degeneración macular asociada a edad y retinopatía diabética. Su mecanismo bloquea la unión de VEGF-A a sus receptores. |
| Diagnóstico |
Requiere confirmación histológica de cáncer con expresión de VEGF demostrable (inmunohistoquímica). En degeneración macular se confirma con angiografía fluoresceínica y OCT que muestran neovascularización coroidea activa. |
| Tratamiento |
En oncología se administra en infusión IV cada 2-3 semanas combinado con quimioterapia. En oftalmología se inyecta intravítrea mensual. Premedicar con antihistamínicos. Suspender 4 semanas antes de cirugía por riesgo de cicatrización alterada. |
| Complicaciones |
Frecuentes: hipertensión arterial, proteinuria, epistaxis. Graves: hemorragias masivas (especialmente en NSCLC escamoso), perforación GI, trombosis arteriales, encefalopatía posterior reversible. La inyección intravítrea puede causar endoftalmitis o desprendimiento de retina. |
| Prevención | Control estricto de presión arterial y proteinuria antes de cada ciclo. Evitar en tumores centrales con riesgo hemorrágico. Monitorizar síntomas neurológicos. En oftalmología usar técnica aséptica estricta. |
| Conclusión | Bevacizumab revolucionó el tratamiento antiangiogénico en oncología y oftalmología. Aunque mejora la supervivencia en varios cánceres, su uso requiere manejo experto de efectos adversos vasculares. Fuentes: Ferrara N et al. *Nat Rev Drug Discov* 2021;20:385-409. | Schmidinger M et al. *Oncologist* 2022;27:e123-e131. |
