El bisoprolol es un bloqueador beta-1 selectivo de acción prolongada, utilizado en el tratamiento de la hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca crónica y cardiopatía isquémica. Su alta selectividad cardiaca y perfil farmacocinético favorable lo hacen particularmente útil en pacientes con comorbilidades.
| Tipos |
Presentación en tabletas de 1.25, 2.5, 5 y 10 mg. Dosis inicial en insuficiencia cardiaca: 1.25 mg/día, titulando hasta 10 mg/día. Para hipertensión: 2.5-10 mg/día. Vida media prolongada permite dosificación una vez al día. |
| Síntomas |
En insuficiencia cardiaca reduce síntomas (disnea, fatiga) y hospitalizaciones, mejorando supervivencia. En hipertensión disminuye presión arterial sin afectar significativamente flujo sanguíneo periférico. En angina reduce frecuencia de episodios. |
| Causas |
Indicado en: 1) Insuficiencia cardiaca crónica con fracción de eyección reducida (clase II-IV NYHA), 2) Hipertensión arterial, 3) Cardiopatía isquémica estable. Bloquea receptores β1-adrenérgicos, reduciendo efectos de catecolaminas sobre el corazón. |
| Diagnóstico |
Para insuficiencia cardiaca confirmar con ecocardiografía (FE reducida) y evaluar clase funcional NYHA. En hipertensión realizar múltiples mediciones de PA. Monitorizar frecuencia cardiaca y síntomas de hipoperfusión. |
| Tratamiento |
Iniciar con dosis bajas (1.25-2.5 mg/día) en insuficiencia cardiaca, aumentar cada 2-4 semanas según tolerancia. Tomar por la mañana con alimentos. No suspender abruptamente (riesgo de rebote). Ajustar en insuficiencia renal/hepática. |
| Complicaciones |
Bradicardia, hipotensión, fatiga, mareos, sueños vívidos, disfunción eréctil. Menos frecuentes que con β-bloqueadores no selectivos: broncoespasmo, vasoconstricción periférica, alteraciones metabólicas. |
| Prevención | Evitar en bloqueo AV avanzado sin marcapasos, shock cardiogénico, asma grave. Monitorizar signos de empeoramiento de insuficiencia cardiaca inicial. Educar sobre no suspensión brusca. |
| Conclusión | El bisoprolol es un pilar en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca y la hipertensión, ofreciendo cardioprotección con menor riesgo de efectos adversos extrapiramidales que β-bloqueadores no selectivos. Su dosificación conveniente favorece la adherencia. Fuentes: McDonagh TA et al. *Eur Heart J* 2021;42:3599-3726. | Williams B et al. *Eur Heart J* 2022;43:3017-3028. |
