Bivalirudina

La bivalirudina es un inhibidor directo de la trombina, derivado sintético de la hirudina, utilizado como anticoagulante en intervenciones coronarias percutáneas (ICP) y síndromes coronarios agudos. Su corta vida media y mecanismo reversible la hacen especialmente útil en pacientes con riesgo hemorrágico.

Tipos

Presentación en viales de 250 mg para reconstitución. Dosis en ICP: bolo de 0.75 mg/kg seguido de infusión de 1.75 mg/kg/hora durante el procedimiento. No requiere monitorización rutinaria de TTPa.

Síntomas

Proporciona anticoagulación efectiva durante ICP con menor riesgo de sangrado mayor que la heparina + inhibidor GPIIb/IIIa. Reduce eventos isquémicos y mortalidad en pacientes con infarto agudo de miocardio sometidos a angioplastia primaria.

Causas

Indicada como anticoagulante alternativo a heparina en: 1) ICP electiva o urgente, 2) Síndrome coronario agudo sin elevación del ST (NSTEMI), 3) Pacientes con trombocitopenia inducida por heparina (HIT). Inhibe directamente la trombina libre y unida a fibrina.

Diagnóstico

En ICP confirmar indicación del procedimiento y evaluar riesgo hemorrágico. En HIT demostrar anticuerpos anti-PF4/heparina y caída de plaquetas >50%. Monitorizar signos de sangrado durante infusión.

Tratamiento

Administrar bolo IV seguido de infusión continua inmediatamente antes de ICP. Ajustar dosis en insuficiencia renal (CrCl <30 mL/min). Puede continuarse hasta 4 horas post-procedimiento en casos seleccionados.

Complicaciones

Sangrado mayor (3-5%), hematomas en sitio de punción, reacciones alérgicas. Raramente: trombosis en HIT. No tiene antídoto específico (suspender infusión para reversión).

Prevención

Evaluar cuidadosamente riesgo hemorrágico vs. trombótico. En insuficiencia renal severa reducir dosis y considerar alternativas. Evitar punciones arteriales/venosas no esenciales durante tratamiento.

Conclusión La bivalirudina ofrece un perfil favorable de eficacia anticoagulante y seguridad hemorrágica en intervenciones coronarias, particularmente en pacientes de alto riesgo. Su uso ha aumentado con la adopción de estrategias de anticoagulación más seguras.

Fuentes: Valgimigli M et al. *Eur Heart J* 2021;42:308-319. | Neumann FJ et al. *Eur Heart J* 2022;43:267-275.
Scroll al inicio