La borreliosis por fiebre recurrente es una enfermedad bacteriana aguda causada por Borrelia recurrentis, una espiroqueta transmitida principalmente por el piojo del cuerpo humano (Pediculus humanus). Se caracteriza por episodios repetidos de fiebre alta, alternados con periodos afebriles, y es endémica en regiones con hacinamiento y malas condiciones sanitarias. Es una infección epidémica con relevancia histórica.
| Tipos |
Existen dos variantes principales: fiebre recurrente transmitida por piojo (Borrelia recurrentis) y fiebre recurrente transmitida por garrapatas blandas (diversas especies de Borrelia). La forma por piojo suele causar brotes epidémicos, mientras que la transmitida por garrapata predomina en zonas rurales. Ambas comparten características clínicas pero difieren en su epidemiología y control. |
| Síntomas |
Los síntomas incluyen fiebre elevada recurrente, escalofríos, cefalea, mialgias, artralgias, náuseas y erupción cutánea. Cada episodio febril dura 3-7 días y es seguido por intervalos de aparente recuperación antes de un nuevo pico febril. Complicaciones graves pueden incluir ictericia, hemorragias y alteraciones neurológicas si no se trata oportunamente. |
| Causas |
El agente causal es Borrelia recurrentis, transmitido por picadura de piojo del cuerpo humano. Factores de riesgo son hacinamiento, pobreza, conflictos bélicos y falta de higiene personal. La transmisión por garrapatas ocurre en zonas rurales y afecta a quienes duermen en contacto con animales o suelos infestados por estos vectores. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico se realiza mediante observación de espiroquetas móviles en frotis de sangre durante los episodios febriles. Técnicas de PCR y serología pueden confirmar el diagnóstico. Es importante diferenciarla de otras causas de fiebre alta recurrente en pacientes con factores de riesgo epidemiológicos. El examen físico y la historia epidemiológica orientan el diagnóstico. |
| Tratamiento |
El tratamiento consiste en antibióticos como doxiciclina o eritromicina durante 7-10 días. En niños y embarazadas se prefiere eritromicina. El inicio del tratamiento puede desencadenar la reacción de Jarisch-Herxheimer, que requiere manejo sintomático y monitorización. La terapia oportuna previene complicaciones y recaídas. |
| Complicaciones |
Las complicaciones incluyen insuficiencia hepática, insuficiencia renal, hemorragias, neumonía, miocarditis, meningoencefalitis y muerte, especialmente en pacientes no tratados o con comorbilidades. La vigilancia médica es fundamental en poblaciones vulnerables o en contextos de epidemia. |
| Prevención | La prevención se basa en el control de piojos mediante higiene personal, lavado de ropa y mejora de condiciones habitacionales. En zonas rurales, evitar el contacto con garrapatas y roedores también es clave para prevenir la transmisión. La educación y la mejora del saneamiento son determinantes para erradicar brotes. |
| Conclusión | La borreliosis por fiebre recurrente es una infección grave que requiere diagnóstico y tratamiento precoz. Fuente: Cutler SJ. Relapsing fever—A forgotten disease revealed. J Antimicrob Chemother. 2010;65(8):1623-1627. |
