Burosumab

Burosumab es un anticuerpo monoclonal humano IgG1 que neutraliza el factor de crecimiento fibroblástico 23 (FGF23), indicado para el tratamiento del raquitismo/osteomalacia hipofosfatémicos ligados al X (XLH) y tumores inducidos por FGF23. Al bloquear este factor fosfatúrico, aumenta la reabsorción tubular renal de fosfato y los niveles de 1,25-dihidroxivitamina D, mejorando la mineralización ósea.

Tipos

Disponible en jeringas precargadas de 10 mg/0.5 ml, 20 mg/1 ml y 30 mg/1.5 ml para administración subcutánea. La dosificación se ajusta por peso en niños y por niveles séricos de fosfato en adultos. Requiere conservación refrigerada.

Síntomas

En XLH pediátrico, mejora velocidad de crecimiento (de 4.5 a 7 cm/año), reduce deformidades óseas y dolor musculoesquelético. En adultos, disminuye fracturas por fragilidad y pseudofracturas en 70%, con mejoría en movilidad y calidad de vida.

Causas

Indicado para XLH confirmado genéticamente (mutación PHEX) o con criterios bioquímicos (hipofosfatemia, elevación FGF23, fosfaturia) en pacientes ≥1 año. También para osteomalacia asociada a tumores productores de FGF23 cuando la resección no es posible.

Diagnóstico

El diagnóstico de XLH requiere hipofosfatemia persistente (fosfato <2.5 mg/dl en niños, <2.0 mg/dl en adultos), fosfaturia inapropiada (TmP/GFR <2.0 mg/dl) y elevación de FGF23 intacto. En niños, confirmación radiográfica de raquitismo (ensanchamiento metafisario, cupping).

Tratamiento

Niños: 0.8 mg/kg SC cada 2 semanas (máx. 2 mg/kg/dosis). Adultos: 1 mg/kg SC cada 4 semanas, ajustando a 0.5-1.5 mg/kg según fosfato sérico a las 2 semanas. Suspender suplementos orales de fosfato/vitamina D al iniciar Burosumab.

Complicaciones

Efectos adversos frecuentes: reacción en sitio de inyección (30%), cefalea (25%), dolor óseo (20%). Raramente produce hiperfosfatemia (>5 mg/dl) o calcificaciones ectópicas. Contraindicado en hiperfosfatemia, insuficiencia renal severa (FG <30 ml/min) o alergia a proteínas recombinantes.

Prevención

Monitorizar fosfato sérico antes de cada dosis inicialmente, luego cada 3-6 meses. Realizar ecocardiograma anual para detectar calcificaciones valvulares. En niños, evaluar velocidad de crecimiento y score radiológico de raquitismo cada 6 meses.

Conclusión Burosumab revolucionó el tratamiento de XLH al ser la primera terapia dirigida contra la fisiopatología subyacente, mostrando superioridad sobre el esquema tradicional de fosfato/calcitriol en ensayos clínicos. Su alto costo sigue siendo barrera para acceso universal.

Fuentes: Imel EA et al. *N Engl J Med* 2018;378(21):1987-1998. | Insogna KL et al. *J Bone Miner Res* 2019;34(10):2183-2191.
Scroll al inicio