El busulfán es un agente alquilante bifuncional que forma enlaces cruzados entre cadenas de ADN, utilizado principalmente en regímenes de acondicionamiento para trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH). También tiene indicación en leucemia mieloide crónica (LMC) y policitemia vera. Su estrecho margen terapéutico requiere monitorización farmacocinética.
| Tipos |
Formulaciones: 1) Oral (comprimidos de 2 mg), y 2) Intravenosa (viales de 60 mg/10 mL). Dosis en TPH: 0.8-1.2 mg/kg/dosis IV cada 6 horas x 4 días (con fenitoína para prevenir convulsiones). En LMC: 4-8 mg/día oral hasta control hematológico. |
| Síntomas |
En regímenes de TPH produce mieloablación permitiendo el injerto de células donantes. En LMC controla leucocitosis y esplenomegalia. En policitemia vera reduce necesidad de flebotomías y síntomas de hiperviscosidad. |
| Causas |
Indicado en: 1) Acondicionamiento para TPH autólogo/alogénico, 2) LMC en fase crónica (cuando no hay disponibilidad de TKIs), y 3) Policitemia vera refractaria. Su mecanismo de acción es independiente del ciclo celular, afectando células madre hematopoyéticas. |
| Diagnóstico |
Para TPH requiere evaluación completa pretrasplante. En LMC confirmar presencia de cromosoma Filadelfia. Monitorizar niveles plasmáticos de busulfán en TPH (AUC objetivo 900-1500 μM*min). Realizar ECG antes de iniciar. |
| Tratamiento |
Administración IV en infusión de 2 horas (preferida por biodisponibilidad predecible). Profilaxis anticonvulsivante (fenitoína/levetiracetam) 24h antes hasta 24h después. Hidratación vigorosa y mesna para prevenir cistitis hemorrágica. |
| Complicaciones |
Mielosupresión profunda, mucositis grave, enfermedad veno-oclusiva hepática (10-20%), neumonitis intersticial, convulsiones. Efectos tardíos: infertilidad, cataratas, neoplasias secundarias (especialmente síndrome mielodisplásico). |
| Prevención | Monitorizar niveles plasmáticos para ajustar dosis. Profilaxis con ursodiol para prevenir VOD. Evitar en insuficiencia hepática. Considerar preservación de fertilidad en pacientes jóvenes. |
| Conclusión | El busulfán sigue siendo componente clave en regímenes de acondicionamiento para TPH, aunque su toxicidad exige manejo experto. La disponibilidad de formulación IV y monitoreo farmacocinético han mejorado significativamente su perfil de seguridad. Fuentes: McCune JS et al. *Biol Blood Marrow Transplant* 2020;26:e179-e184. | DeFilipp Z et al. *J Clin Oncol* 2021;39:3449-3459. |
