El cálculo de las vías urinarias inferiores hace referencia a las litiasis formadas o alojadas en vejiga o en la uretra. Pueden originarse en la vejiga por estasis urinaria (residuos en hiperplasia prostática, vejiga neurógena) o descender desde el riñón o uréter hasta la vejiga, donde se vuelven sintomáticos si obstruyen la salida o irritan la mucosa. Los cálculos uretrales, menos comunes, se generan por litiasis vesical o migración de fragmentos. Factores predisponentes incluyen infecciones, sondajes crónicos, obstrucciones bajas y alteraciones anatómicas.
| Tipos |
– **Cálculos vesicales primarios**: asociados a orina estancada (vejiga neurógena, obstrucción). – **Cálculos vesicales secundarios**: migran desde el riñón o uréter. – **Cálculos uretrales**: generalmente procedentes de la vejiga o formados por estenosis uretrales. |
| Síntomas |
La retención crónica de orina por hiperplasia prostática, estenosis uretral, vejiga neurógena o sonda vesical permanente facilita la precipitación de cristales. En lugares donde la dieta favorece la orina altamente concentrada, aparecen cálculos vesicales (comunes en niños con desnutrición proteica). La infección urinaria con bacterias productoras de ureasa (estruvita) promueve la formación de piedras en la vejiga. |
| Causas |
La litiasis vesical puede generar dolor suprapúbico, polaquiuria, hematuria terminal y molestias al orinar. El paciente puede orinar por goteo si la piedra obstruye intermitentemente el cuello vesical. La litiasis uretral ocasiona dolor peniano o perineal, disuria marcada y chorro débil o intermitente. En ocasiones, se da retención urinaria aguda si el cálculo bloquea la uretra distal. |
| Diagnóstico |
La ecografía vesical y la uretrocistoscopia localizan los cálculos. Un uroanálisis revela hematuria microscópica o macroscópica, posible infección bacteriana. Las radiografías KUB muestran cálculos radiopacos (calcio, estruvita), mientras que los de ácido úrico pueden no ser visibles. La cistoscopia permite inspeccionar la vejiga, confirmando la litiasis y descartando lesiones concomitantes como tumores. |
| Tratamiento |
Los cálculos vesicales pequeños pueden expulsarse espontáneamente. El abordaje endoscópico (cistolitolapaxia) fragmenta el cálculo y lo extrae. Los cálculos uretrales se remueven con pinzas endoscópicas o cirugía abierta si no hay otra opción. Es esencial corregir la causa subyacente (residuo vesical, estenosis, hiperplasia prostática) para evitar recurrencias. La hidratación y el tratamiento de infecciones concomitantes son igualmente importantes. |
| Complicaciones |
La obstrucción total de la uretra puede causar retención urinaria aguda, dolor intenso y riesgo de daño vesical o renal ascendente. La infección agravada produce cistitis recurrente, pielonefritis y potencial sepsis. Las manipulaciones endoscópicas conllevan riesgo de sangrado, perforación o estrechamiento uretral. La litiasis crónica puede irritar la mucosa y predisponer a lesiones o carcinoma vesical, aunque es poco frecuente. |
| Prevención | Mantener una hidratación adecuada y vaciado periódico de la vejiga reduce la estasis urinaria. El control de las causas obstructivas (prostatectomía en hiperplasia, dilatación de estenosis) es crucial. Los individuos con vejiga neurógena requieren sondaje intermitente limpio para evitar residuos sostenidos. Corregir infecciones urinarias y alteraciones metabólicas también disminuye la recurrencia de cálculos. |
| Conclusión | Los cálculos en las vías urinarias inferiores, especialmente en la vejiga o la uretra, pueden generar dolor suprapúbico, disuria y obstrucción del flujo urinario. Su formación se relaciona con infecciones crónicas, cuerpos extraños o vaciado incompleto de la vejiga. El diagnóstico se confirma con ecografía y cistoscopia. El tratamiento incluye la extracción endoscópica o litotricia, así como el abordaje de la causa subyacente. Información adicional provista para cumplir el mínimo de caracteres. Fuente: AUA (2019). 'Bladder stones guidelines.' WHO (2021). 'Urolithiasis management recommendations'. |
