Capmatinib es un inhibidor oral selectivo de la tirosina‑quinasa MET (mesenchymal–epithelial transition factor) diseñado para tratar carcinomas de pulmón no microcítico (NSCLC) con mutaciones de salto de exón 14 en el gen MET. Este fármaco bloquea el dominio catalítico de MET dependiente de ATP, interrumpiendo las vías de señalización PI3K/AKT y RAS/MAPK que promueven la proliferación celular y la supervivencia tumoral. Su alta especificidad y eficacia intracraneal lo hacen puntuable en pacientes con metástasis cerebrales, ofreciendo una alternativa dirigida a aquellos que no responden a quimioterapia convencional.
| Tipos |
Se comercializa en cápsulas orales gastrorresistentes de 200 mg y 400 mg, recubiertas para mejorar la tolerancia gastrointestinal. La dosis recomendada es de 400 mg dos veces al día administrada con alimentos ligeros, lo que eleva significativamente su biodisponibilidad. Los estudios farmacocinéticos muestran una vida media de aproximadamente 6 horas y un volumen de distribución amplio, con metabolismo mediado principalmente por CYP3A4 y excreción biliar. |
| Síntomas |
En pacientes con NSCLC MET exón 14 positivo, capmatinib produce alivio rápido de síntomas respiratorios como la tos crónica y la disnea. Además, reduce el dolor torácico asociado a lesiones pulmonares y mejora la capacidad de ejercicio según la escala ECOG PS. En metástasis cerebrales, disminuye la cefalea y las náuseas, lo que repercute positivamente en la calidad de vida. Los ensayos clínicos demuestran una tasa de respuesta objetiva superior al 40 % en estos pacientes. |
| Causas |
La indicación de capmatinib se limita a pacientes con NSCLC avanzado que presentan mutaciones de salto de exón 14 en MET, confirmadas mediante NGS o PCR en biopsia tumoral o líquida. También se emplea en segunda línea tras progresión a quimioterapia platino‑basada. Su uso responde a la necesidad de inhibir vías de resistencia tumoral mediadas por MET, muy frecuentes en carcinomas con alta carga mutacional inducida por tabaco o carcinógenos ambientales. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico de NSCLC MET exón 14 positivo se realiza mediante NGS en tejido tumoral o biopsia líquida, detectando el splicing aberrante que omite el exón 14 del receptor MET. Se complementa con estudios de estadificación como PET‑TC y resonancia magnética cerebral para descartar metástasis, así como pruebas de función pulmonar y valoración ECOG PS para determinar tolerancia al tratamiento. |
| Tratamiento |
La pauta aprobada consiste en 400 mg VO cada 12 horas con alimentos ligeros, hasta progresión o tolerancia inaceptable. En caso de toxicidad grado 3–4, como edema periférico grave o elevación significativa de transaminasas, se suspende hasta recuperación y se reduce a 200 mg dos veces al día. No requiere premedicación, aunque se aconseja control estrecho de la función hepática y del ritmo cardíaco dado el potencial de prolongación de QTc. |
| Complicaciones |
Los efectos adversos más comunes incluyen edema periférico (≥ 60 %), náuseas, diarrea y fatiga (20–30 %). También se han observado elevaciones de ALT/AST en el 30 % de pacientes y prolongación del intervalo QTc en un 5 %. El 10 % requiere reducción de dosis por toxicidad persistente. La hiperglucemia leve y los síntomas gastrointestinales suelen ser autolimitados. |
| Prevención | Para prevenir el edema, se recomienda monitorizar el peso y la circunferencia de las extremidades, con diuréticos si es necesario. Controlar la función hepática y el ECG basal antes de iniciar. Se educa al paciente para que informe sobre síntomas de hiperglucemia o malestar GI y se realiza perfil glicémico mensual durante los primeros tres ciclos. |
| Conclusión | Capmatinib ha demostrado respuestas objetivas superiores al 40 % en NSCLC MET exón 14 positivo y control intracraneal en más del 60 % de pacientes con metástasis cerebrales. Su perfil de seguridad y dosificación oral permiten un manejo ambulatorio eficaz, consolidándolo como terapia de elección en este subtipo molecular. Fuentes: Wolf J et al. *N Engl J Med* 2020;383:944‑957 | Paik PK et al. *J Clin Oncol* 2021;39:1207‑1216. |
