Ceftarolina fosamil es un profármaco hidrosoluble que, tras la acción de fosfatasas plasmáticas, libera ceftarolina, la primera cefalosporina de quinta generación con actividad bactericida selectiva contra Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) debido a su alta afinidad por la PBP 2a. Además, conserva un amplio espectro frente a estreptococos y ciertas enterobacterias productoras de β‑lactamasas clase A. Su diseño molecular le permite superar mecanismos de resistencia comunes, situándola como opción IV de elección en infecciones de piel y partes blandas complicadas y en neumonía adquirida en la comunidad con sospecha de MRSA.
| Tipos |
Se comercializa en viales liofilizados de 400 mg y 600 mg de ceftarolina fosamil para reconstitución en 250 mL de cloruro sódico al 0,9 % e infusión intravenosa de 60 minutos. Estudios en sepsis exploraron un bolo de 10 minutos para acelerar la primera dosis en escenarios críticos. No existe formulación oral por su inestabilidad gástrica ni preparación pediátrica oficial, aunque hay reportes off‑label de dosis ajustadas en niños mayores de 2 años. |
| Síntomas |
En neumonía grave, ceftarolina reduce la fiebre y mejora la relación PaO₂/FiO₂ en las primeras 48 horas, acelerando la claridad radiológica. En infecciones de piel y partes blandas complicadas, provoca rápida disminución de eritema, edema y dolor local, promoviendo la negativización de cultivos y reduciendo la necesidad de desbridamiento quirúrgico. Clínicamente los pacientes refieren alivio significativo del malestar y recuperación más rápida de la movilidad. |
| Causas |
Se utiliza cuando los cultivos o la epidemiología local sugieren infección por MRSA, Streptococcus pneumoniae con sensibilidad reducida a penicilina, o enterobacterias BLEE clase A. También está indicada en erisipela, celulitis y abscesos en regiones con alta prevalencia de cepas resistentes a cefalosporinas convencionales. |
| Diagnóstico |
El diagnóstico de neumonía se confirma mediante radiografía o TC de tórax con infiltrados, junto a clínica (fiebre, tos, disnea). Para infecciones de piel y partes blandas, se obtienen cultivos de lesión o hemocultivos en casos sistémicos. Un antibiograma con MIC de ceftarolina ≤ 1 µg/mL en MRSA valida su uso dirigido. |
| Tratamiento |
La dosis estándar es 600 mg IV cada 12 horas para neumonía y cada 8 horas en piel y partes blandas complicadas, durante 5–14 días según la respuesta clínica. En insuficiencia renal con aclaramiento de creatinina < 30 mL/min se ajusta a 600 mg cada 24 horas. Se infunde en 250 mL de NaCl 0,9 % en 60 min y se evita mezclar en la misma vía con soluciones que contengan calcio para prevenir precipitados. |
| Complicaciones |
Los efectos adversos más frecuentes incluyen neutropenia reversible en tratamientos > 8 días (≈ 4 %), diarrea asociada a Clostridioides difficile, cefalea y rash cutáneo. Raras veces se describen convulsiones en pacientes con insuficiencia renal no ajustada. Se recomienda monitorizar hemograma y función renal semanalmente en regímenes prolongados. |
| Prevención | Para prevenir colitis por C. difficile, iniciar probióticos al comenzar el tratamiento y vigilar signos de toxicidad gastrointestinal. Ajustar dosis renal y evitar fármacos nefrotóxicos simultáneos (AINE, aminoglucósidos). Mantener al paciente bien hidratado y considerar suplemento de magnesio si es necesario. |
| Conclusión | Ceftarolina fosamil amplía el arsenal terapéutico frente a MRSA y neumococos resistentes, ofreciendo eficacia clínica comparable a linezolid y vancomicina con menor necesidad de monitorización. Su perfil de seguridad y simplicidad posológica la convierten en una herramienta valiosa en el ámbito hospitalario para infecciones graves. Fuentes: EMA. Zinforo® SmPC 2024 | Corey GR et al. Clin Infect Dis 2023; 77:1121‑1129. |
