Colecistitis

La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, con frecuencia por la obstrucción del conducto cístico debido a un cálculo. El proceso inflamatorio puede ser agudo o crónico, generando dolor en el hipocondrio derecho, fiebre y alteraciones digestivas. En la mayoría de los casos, se relaciona con la colelitiasis, aunque también puede surgir por otras causas como infecciones o isquemia. La enfermedad, si no se resuelve, puede derivar en complicaciones como la perforación, la gangrena o la formación de abscesos en la vesícula.

Tipos

La colecistitis aguda litiasica, desencadenada por un cálculo obstruyendo el conducto cístico, es la forma más común. La colecistitis alitiásica (sin cálculos) aparece en pacientes críticos o tras traumatismos mayores. También existe la colecistitis crónica, caracterizada por episodios repetidos de inflamación leve que engrosan la pared de la vesícula y la vuelven fibrosa, con dolor recurrente y riesgo de complicaciones. Cada subtipo presenta matices clínicos y requiere un enfoque terapéutico adaptado.

Síntomas

La principal causa es la impactación de un cálculo en el conducto cístico (más del 90% de los casos). La obstrucción impide el vaciado de la vesícula, facilitando la proliferación bacteriana e iniciando la inflamación. La colecistitis alitiásica puede aparecer por bajo flujo biliar (ayuno prolongado, sepsis, UCI). Factores como la obesidad, la edad, la predisposición genética y las dietas hipercalóricas favorecen la formación de cálculos que derivan en colecistitis.

Causas

El dolor abdominal en el hipocondrio derecho, que puede irradiar al hombro derecho (signo de Murphy positivo a la palpación), náuseas, vómitos y fiebre leve son típicos de la colecistitis aguda. El dolor suele persistir durante más de 6 horas y se agrava con movimientos o respiraciones profundas. El paciente puede presentar escalofríos y alteraciones en el apetito. En formas crónicas, el dolor es más difuso o repetitivo, relacionado con las comidas, y la inflamación constante engrosa gradualmente la pared vesicular.

Diagnóstico

La ecografía abdominal es la herramienta principal: detecta cálculos, engrosamiento de la pared vesicular (>3-4 mm), líquido perivesicular y signo ecográfico de Murphy. El hemograma suele mostrar leucocitosis, y las pruebas hepáticas pueden presentar ligeras alteraciones. En casos dudosos, la tomografía computarizada o la gammagrafía HIDA (hepatobiliar) confirman la obstrucción del conducto cístico. Es crucial descartar otras causas de dolor en hipocondrio derecho, como la hepatitis, la pancreatitis o la neumonía basal.

Tratamiento

La colecistitis aguda se maneja con antibióticos de amplio espectro, analgésicos y la corrección hidroelectrolítica. La colecistectomía laparoscópica temprana, dentro de las primeras 72 horas, se considera el mejor tratamiento para evitar complicaciones. En pacientes con alto riesgo quirúrgico, se puede optar por el drenaje percutáneo de la vesícula. La colecistitis crónica generalmente se resuelve con la extirpación programada de la vesícula para prevenir nuevos episodios y complicaciones. Tras la cirugía, la mayoría de los pacientes evoluciona de forma favorable.

Complicaciones

La progresión de la inflamación puede llevar a la gangrena vesicular, perforación (generando peritonitis), abscesos subhepáticos o la fístula colecistoentérica. La colecistitis enfisematosa es una forma grave, donde bacterias productoras de gas infectan la pared vesicular. El síndrome de Mirizzi ocurre cuando un cálculo impactado en el conducto cístico o el cuello vesicular comprime el colédoco, provocando ictericia obstructiva. El retraso quirúrgico en cuadros complicados aumenta la mortalidad, especialmente en pacientes mayores o con comorbilidades.

Prevención

La prevención se basa en el control de la colelitiasis y sus factores de riesgo: mantener un peso adecuado, seguir una dieta equilibrada, evitar pérdidas bruscas de peso y tratar enfermedades metabólicas (diabetes, hipertrigliceridemia). El diagnóstico temprano de cálculos biliares sintomáticos y su tratamiento con la colecistectomía (preferentemente laparoscópica) minimiza la incidencia de colecistitis. En pacientes críticos, la movilización temprana, la nutrición enteral y la vigilancia ultrasonográfica reducen la posibilidad de colecistitis alitiásica.

Conclusión La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar, habitualmente causada por cálculos que obstruyen el conducto cístico. Se presenta con dolor intenso en el hipocondrio derecho, fiebre y malestar general. El diagnóstico se realiza mediante ecografía abdominal y exámenes de laboratorio. El tratamiento incluye antibióticos y, en la mayoría de los casos, la extirpación quirúrgica de la vesícula para prevenir recurrencias y complicaciones mayores.

Referencia:
UpToDate. (2023). Acute Cholecystitis. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
Mayo Clinic. (2022). Cholecystitis. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/
Scroll al inicio