Colelitiasis

La colelitiasis consiste en la presencia de cálculos (piedras) en la vesícula biliar, formados por la cristalización de componentes de la bilis (colesterol, bilirrubinato, sales biliares). Es una de las afecciones digestivas más comunes, asociada a la llamada “regla de las cuatro F” (en inglés: female, forty, fertile, fat), aunque puede afectar a cualquier persona. Los cálculos pueden ser asintomáticos o desencadenar cólicos biliares, dolor en el cuadrante superior derecho, náuseas y complicaciones mayores si migran al conducto biliar común (coledocolitiasis) o causan inflamación (colecistitis).

Tipos

Según su composición, los cálculos biliares pueden ser:

– De colesterol (los más frecuentes, color amarillento)

– Pigmentarios negros (asociados a hemólisis crónica y cirrosis)

– Pigmentarios marrones (vinculados a infecciones biliares crónicas)

También se clasifican por su número y tamaño, desde pequeños y múltiples hasta grandes y solitarios. La sintomatología depende de si obstruyen el cuello vesicular o el conducto biliar.

Síntomas

La formación de cálculos responde a un desequilibrio en la composición de la bilis (exceso de colesterol, baja proporción de sales biliares), la estasis biliar y probables factores genéticos. La obesidad, el uso prolongado de anticonceptivos, el embarazo y la rápida pérdida de peso incrementan el riesgo de colesterol elevado en la bilis. Además, trastornos hemolíticos favorecen los cálculos pigmentarios, mientras que infecciones bacterianas repetidas en la vía biliar impulsan los cálculos marrones. En muchos casos, coexisten múltiples factores predisponentes.

Causas

El cuadro típico es el cólico biliar: dolor intenso en el cuadrante superior derecho, que puede irradiar a la espalda o el hombro derecho, aparece a menudo tras comidas grasas y dura de minutos a horas. Puede acompañarse de náuseas, vómitos y sensación de hinchazón. En casos asintomáticos, los cálculos se descubren incidentalmente en ecografías. Si un cálculo obstruye el conducto cístico, se desencadena colecistitis; si pasa al colédoco, puede causar colangitis o pancreatitis aguda con dolor más difuso y complicaciones sistémicas.

Diagnóstico

La ecografía abdominal es la prueba de elección para detectar cálculos en la vesícula y valorar la pared (si hay edema), la presencia de barro biliar y la dilatación de vías. En complicaciones como coledocolitiasis, la colangiografía por resonancia (CPRM) o la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) identifican la localización del cálculo en el colédoco. Los análisis de sangre pueden revelar elevaciones en bilirrubina, fosfatasa alcalina o transaminasas si hay obstrucción biliar. Los marcadores inflamatorios (leucocitosis, PCR) se incrementan en caso de colecistitis.

Tratamiento

En cálculos asintomáticos, se suele optar por la observación. Si se repiten cólicos o hay riesgo de complicaciones, la colecistectomía (extirpación de la vesícula) es el tratamiento definitivo, normalmente por vía laparoscópica. Antes de la cirugía, si se sospecha coledocolitiasis, se realiza CPRE para extraer cálculos del colédoco. Los analgésicos, antiespasmódicos y una dieta baja en grasas alivian los síntomas transitoriamente. En casos seleccionados de cálculos pequeños de colesterol, se puede valorar la disolución con ácidos biliares (ursodesoxicólico), aunque es menos frecuente por su menor eficacia.

Complicaciones

La colecistitis aguda (inflamación vesicular) puede evolucionar a gangrena y perforación si no se trata. La coledocolitiasis conlleva obstrucción biliar, ictericia, riesgo de colangitis (infección de la vía biliar) y pancreatitis aguda por afectación del conducto pancreático. Las pancreatitis biliares pueden ser graves, con necrosis y shock séptico. Otras complicaciones incluyen el íleo biliar (paso de un gran cálculo al intestino delgado, provocando obstrucción) y la fístula colecistoentérica. El retraso en la cirugía en complicaciones avanzadas incrementa la mortalidad.

Prevención

Mantener un peso saludable y una dieta equilibrada, con ingesta moderada de grasas y alto contenido de fibra, disminuye el riesgo de colelitiasis de colesterol. Evitar bajadas de peso drásticas ayuda a prevenir el barro biliar. El control de la diabetes, la reducción de estrógenos exógenos excesivos y el abandono del sedentarismo también colaboran. La detección precoz de cálculos en pacientes con mayor riesgo (mujeres multíparas, obesidad) permite el tratamiento preventivo antes de las complicaciones. La educación alimentaria y la revisión ecográfica en individuos sintomáticos o con factores predisponentes son claves en la prevención.

Conclusión La colelitiasis se refiere a la presencia de cálculos biliares en la vesícula, los cuales pueden ser asintomáticos o causar dolor biliar, náuseas y complicaciones como colecistitis o pancreatitis. El diagnóstico se basa en estudios de imagen como la ecografía. El tratamiento puede ir desde el control dietético hasta la colecistectomía, dependiendo de la sintomatología y el riesgo de complicaciones. Un seguimiento adecuado ayuda a prevenir eventos repetitivos.

Referencia:
MedlinePlus. (2023). Gallstones (Cholelithiasis). Recuperado de https://medlineplus.gov/

Fuente 1:
American College of Gastroenterology. (2022). Gallstone Disease. Recuperado de https://gi.org/
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