Cotrimoxazol es la combinación sinérgica de trimetoprim y sulfametoxazol, inhibidores secuenciales de la síntesis de ácido fólico bacteriano. El sulfametoxazol bloquea la dihidropteroato sintetasa y el trimetoprim la dihidrofolato reductasa, impidiendo la producción de tetrahidrofolato esencial para la síntesis de ADN bacteriano. Este doble mecanismo amplía su espectro frente a grampositivos, gramnegativos y ciertos protozoos, además de disminuir el desarrollo de resistencias.
| Tipos |
Se comercializa en tabletas de 400 mg/80 mg (sulfametoxazol/trimetoprim) y suspensión oral de 200 mg/40 mg por 5 mL, así como en formulación intravenosa de igual proporción en viales de 5 mL. Existen presentaciones pediátricas diseñadas para dosis ponderales. No hay formulación de liberación prolongada; la vía oral y la intravenosa permiten ajustes en función de la gravedad y tolerancia. |
| Síntomas |
En infecciones del tracto urinario, cotrimoxazol alivia la disuria, urgencia miccional y polaquiuria en pocas horas. En bronquitis y neumonía, reduce la fiebre, la tos persistente y la disnea en 48–72 horas. Para profilaxis de neumonía por Pneumocystis jirovecii, mantiene conteos de linfocitos estables y previene episodios clínicos en pacientes inmunocomprometidos. Su efecto antiinfeccioso mejora rápidamente el bienestar general. |
| Causas |
Se indica en infecciones del tracto urinario, bronquitis aguda y crónica, otitis media, diarrea del viajero y neumonía por Pneumocystis jirovecii en VIH. También se usa en enfermedades fúngicas oportunistas y ciertas infecciones por Stenotrophomonas maltophilia. La selección depende de cultivos y antibiogramas que confirmen sensibilidad (MIC ≤ 2 µg/mL para trimetoprim). |
| Diagnóstico |
El diagnóstico se basa en síntomas clínicos específicos y confirmación microbiológica mediante cultivo de orina, esputo u otros líquidos corporales con antibiograma. Para neumonía por Pneumocystis se emplea PCR o tinción de esputo inducido. Se recomienda correlacionar hallazgos de laboratorio con la imagenología apropiada según la localización de la infección. |
| Tratamiento |
La dosis estándar en adultos es de 800 mg/160 mg VO cada 12 horas durante 5–14 días según la infección. En terapia intravenosa, 15 mg/kg/día de sulfametoxazol con 3 mg/kg/día de trimetoprim en dosis divididas cada 6–8 horas. Para profilaxis de Pneumocystis, 800 mg/160 mg una vez al día o tres veces por semana. Ajustar dosis en insuficiencia renal con depuración < 30 mL/min. |
| Complicaciones |
Entre los eventos adversos destacan náuseas, vómitos y rash cutáneo ligero. Puede causar neutropenia, trombocitopenia y elevación de transaminasas. Raramente se asocia a síndrome de Stevens‑Johnson, necrolisis epidérmica y colitis pseudomembranosa. Precaución en pacientes con deficiencia de G6PD por riesgo de hemólisis. |
| Prevención | Para prevenir reacciones graves, realizar hemograma y pruebas hepáticas cada semana en tratamientos prolongados. Mantener hidratación adecuada para reducir cristaluría. Evitar exposición solar intensa y usar protección tópica por riesgo de fotosensibilidad. Ajustar dosis renales y valorar suplemento de ácido fólico en tratamientos > 14 días. |
| Conclusión | Cotrimoxazol es un antibiótico de amplio espectro y bajo costo, esencial en el tratamiento de múltiples infecciones bacterianas y profilaxis de Pneumocystis. Su doble mecanismo de acción limita el desarrollo de resistencia, aunque requiere monitorización hematológica y hepática para minimizar toxicidades. Fuentes: IDSA Guidelines 2021 • Brook I. *Clin Microbiol Rev* 2020;33:e00071‑19. |
