Clorotiazida es un diurético tiazídico que actúa inhibiendo de manera competitiva el cotransportador Na⁺/Cl⁻ en el túbulo contorneado distal renal, incrementando la diuresis de sodio y agua. Este fármaco reduce la volemia y la presión arterial, y promueve la excreción de potasio y magnesio, con un perfil farmacocinético caracterizado por significativa biodisponibilidad oral y semivida de eliminación de 45–60 horas.
| Tipos |
Se presenta en comprimidos de 250 mg y 500 mg para administración oral una vez al día. La dosis pediátrica empieza en 1 mg/kg/día dividida en una sola toma matinal. No existen formulaciones intravenosas ni de liberación prolongada. Tras su ingesta con o sin alimentos, alcanza concentración plasmática máxima en 2–4 horas. |
| Síntomas |
El uso de clorotiazida en pacientes hipertensos produce disminución progresiva de la presión arterial, reducción del edema periférico y alivio de disnea paroxística nocturna. En insuficiencia cardíaca congestiva, reduce la congestión pulmonar y la distensión abdominal por ascitis. Clínicamente mejora la tolerancia al ejercicio y reduce episodios de disnea y edemas localizados tras unas semanas de tratamiento. |
| Causas |
Se prescribe principalmente en hipertensión arterial esencial y secundaria, insuficiencia cardíaca congestiva y edema de diversa etiología (hepática, renal o cardíaca). Está indicado cuando se requiere reducción de la volemia y el volumen plasmático, así como en estados edematosos resistentes a tés diuréticos de asa. |
| Diagnóstico |
La indicación de clorotiazida se basa en mediciones repetidas de presión arterial (tensión sistólica y diastólica) y la evaluación clínica del paciente. Los hallazgos de edema en extremidades, ascitis o congestión pulmonar sugieren su uso en insuficiencia cardíaca. Se recomienda monitorizar electrolitos séricos (Na⁺, K⁺, Mg²⁺) antes y durante el tratamiento. |
| Tratamiento |
La dosis inicial en hipertensión es de 250 mg/día, ajustable hasta 500 mg/día según respuesta clínica. En edema se inicia con 250–500 mg/día y se titula en función de la diuresis y la pérdida de peso. Puede administrarse en una sola toma matinal para reducir el riesgo de hipotensión postural. Se aconseja ingesta adecuada de potasio y control periódico de electrolitos. |
| Complicaciones |
Los efectos adversos más frecuentes incluyen hipopotasemia, hiponatremia y alteraciones en el metabolismo de glucosa y lípidos. Puede causar hiperglucemia transitoria y aumento de colesterol o triglicéridos en tratamiento prolongado. Raramente aparece hiperuricemia con crisis gotosas. Se han descrito calambres musculares y hipotensión ortostática en ancianos. |
| Prevención | Para prevenir complicaciones, monitorizar electrolitos y función renal cada 4–6 semanas, asegurar ingesta adecuada de potasio y magnesio, y ajustar la dosis en pacientes con insuficiencia renal leve a moderada. Evitar uso concomitante con otros diuréticos que incrementen el riesgo de desequilibrios hidroelectrolíticos. |
| Conclusión | Clorotiazida es un diurético tiazídico eficaz para el control de la presión arterial y la resolución de edema en insuficiencia cardíaca y otras patologías edematosas. Su uso requiere vigilancia de electrolitos y función renal, pero ofrece ventajas de dosificación diaria única y buena tolerancia a largo plazo. Fuentes: Joint National Committee JNC 8 Guidelines 2014 • Wright JM et al. *Cochrane Database* 2020. |
