La criocirugía es un procedimiento ablativo que emplea temperaturas ≤-40 °C generadas por sonda de nitrógeno líquido o argón para destruir tejido patológico mediante formación de cristales de hielo intracelulares y isquemia secundaria. Se utiliza en dermatología, ginecología, oftalmología y oncología intervencionista.
| Tipos |
• Dermatológica con spray o punta metálica. |
| Síntomas |
El paciente percibe dolor punzante breve seguido de hormigueo y adormecimiento. La lesión se torna eritematosa, desarrolla ampolla estéril y costra; el tejido tumoral sufre necrosis coagulativa y es reabsorbido en 4-6 semanas. |
| Causas |
Indicada en queratosis actínicas, verrugas, nevus seborreicos, CIN 1-2, tumor renal ≤4 cm, metástasis pulmonares oligofocales, neuropatía por atrapamiento (crioneurólisis). Contraindicada en crioglobulinemia y fenómenos de Raynaud severo. |
| Diagnóstico |
Evaluación clínica de la lesión, dermatoscopia y biopsia cuando se sospecha malignidad invasiva. TAC o RM para planificar crioablación tumoral y ubicación de sondas; termometría intraoperatoria para garantizar margen ablativo. |
| Tratamiento |
Ciclos de congelación-descongelación: dermatología 30-60 s x2. Tumores renales: dos ciclos 10 min congelación, 5 min deshielo. Analgesia local o sedación consciente; profilaxis antibiótica en procedimientos percutáneos. |
| Complicaciones |
Ampollas, hipopigmentación, cicatriz hipertrófica, daño nervioso transitorio 1-2 %. Hemorragia y fístula urinaria en crioablación renal <5 %. Síndrome de reperfusión con fiebre baja. |
| Prevención | Seleccionar diámetro de sonda adecuado, proteger piel circundante con vaselina, usar ecografía doppler para evitar vasos mayores y monitorizar temperatura con termopares. |
| Conclusión | La criocirugía es técnica versátil, eficaz y de bajo coste que ofrece control local tumoral con morbilidad mínima cuando se aplica con criterios de seguridad. Fuentes: Baust JG et al. Cryobiology 2019;85:3 | Tanaka N et al. J Urol 2021;206:918. |
