Dermatitis atópica de Besnier

La Dermatitis atópica de Besnier es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa con prurito intenso y lesiones eccematosas recidivantes. Su fisiopatología involucra disfunción de la barrera cutánea por mutaciones en el gen filagrina y un predominio de respuesta inmunitaria tipo Th2. Se asocia a rinitis alérgica, asma y otras comorbilidades atópicas.

Tipos

Se distinguen tres fases clínicas: lactante, infantil y adulta. La fase lactante se localiza en mejillas y superficies extensoras; la infantil afecta flexuras; la adulta presenta lesiones crónicas liquenificadas. Existen fenotipos con distribución palpebral, discoide o folicular.

Síntomas

El síntoma cardinal es prurito, exacerbado por calor, sudor o estrés. Las lesiones agudas son vesículas y exudado; las crónicas muestran engrosamiento, escoriaciones y xerosis intensa. El índice SCORAD cuantifica severidad clínica.

Causas

Factores genéticos (alteraciones filagrina), disregulación inmune Th2/IL‑4 IL‑13, microbiota cutánea dominada por Staphylococcus aureus y disfunción de barrera favorecen inicio y recaídas. Alérgenos ambientales y estrés actúan como desencadenantes.

Diagnóstico

Es clínico, basado en criterios de Hanifin‑Rajka: prurito crónico, morfología típica y antecedentes atópicos. Las pruebas de IgE específica ayudan a identificar alérgenos relevantes. La biopsia se reserva para descartar micosis fungoide.

Tratamiento

Incluye hidratación intensiva con emolientes, corticosteroides tópicos de potencia variable y calcineurínicos tópicos. En casos moderados‑graves se usan fototerapia UVB, inmunosupresores sistémicos (ciclosporina, metotrexato) o biológicos como dupilumab que bloquea IL‑4/IL‑13.

Complicaciones

Sobreinfección por S. aureus y virus herpes eczema herpético, trastornos del sueño y depresión. Las excoriaciones crónicas pueden dejar hiperpigmentación post‑inflamatoria.

Prevención

El uso precoz y continuado de emolientes en recién nacidos de alto riesgo reduce incidencia. Evitar jabones alcalinos, ropa irritante y controlar alérgenos domésticos son medidas útiles.

Conclusión La Dermatitis atópica de Besnier es un reto terapéutico que requiere enfoque integral. Los fármacos dirigidos a citocinas específicas están revolucionando su manejo y pronóstico.

Fuentes: Weidinger S et al. *Lancet* 2018;391:2283‑2294. | Bieber T. *J Allergy Clin Immunol* 2022;149:19‑29.
Scroll al inicio