Eclampsia

La eclampsia es la aparición de convulsiones tónico-clónicas en una mujer con preeclampsia (hipertensión arterial y proteinuria después de 20 semanas de gestación), sin otras causas que las justifiquen. Constituye una emergencia obstétrica de alto riesgo, con peligro de muerte para la madre y el feto. Puede presentarse durante el embarazo, el parto o en el posparto inmediato, asociándose a complicaciones graves como hemorragia cerebral o insuficiencia multiorgánica.

Tipos

– **Eclampsia prenatal**: convulsiones antes del parto.

– **Eclampsia intraparto**: crisis durante el trabajo de parto.

– **Eclampsia posparto**: crisis dentro de las primeras 48-72 horas posparto.

Síntomas

Es la forma más severa del espectro de la preeclampsia, causada por alteraciones placentarias y endoteliales que generan disfunción multiorgánica, vasoespasmo y hiperreflexia. Los factores genéticos, inmunológicos y ambientales que predisponen a la preeclampsia también inciden. El no tratamiento oportuno de la preeclampsia facilita la eclampsia.

Causas

Antes de las convulsiones, la paciente suele presentar cefalea intensa, alteraciones visuales (escotomas, visión borrosa), hiperreflexia, dolor epigástrico o en hipocondrio derecho y ansiedad. Al desencadenarse la crisis, se observan convulsiones tónico-clónicas generalizadas seguidas de un estado posictal confuso. Pueden ocurrir más episodios si no se controla la hipertensión y la irritabilidad neuromuscular.

Diagnóstico

Se basa en la presencia de convulsiones en el contexto de preeclampsia (HTA y proteinuria). La evaluación laboratorial (hemograma, pruebas hepáticas, coagulación, función renal) delimita la severidad. Se valora la actividad fetal y la integridad placentaria. Otras causas de convulsión (epilepsia, lesiones cerebrales, hipoglucemia) se excluyen a partir de la historia clínica y pruebas complementarias.

Tratamiento

Se deben controlar las convulsiones de forma inmediata con sulfato de magnesio (fármaco de elección). La estabilización de la presión arterial se logra con antihipertensivos (hidralazina, labetalol, nifedipina). El soporte vital incluye vigilancia cardíaca, respiratoria y corrección de líquidos. La finalización del embarazo es la única solución definitiva; dependiendo de la edad gestacional y el estado materno-fetal, se considera la inducción del parto o cesárea de urgencia.

Complicaciones

La eclampsia puede causar hemorragia intracraneal, edema pulmonar, falla hepática o renal, CID (coagulación intravascular diseminada) y desprendimiento prematuro de placenta. El riesgo de muerte materna y fetal es significativo si no se actúa con rapidez. A largo plazo, existen mayores probabilidades de hipertensión crónica y complicaciones cardiovasculares en la madre.

Prevención

La detección precoz y el manejo oportuno de la preeclampsia previenen la eclampsia. El control prenatal adecuado con monitoreo de la presión arterial, proteinuria y síntomas de alarma (cefalea, alteraciones visuales) es fundamental. El uso profiláctico de bajas dosis de aspirina y de calcio en poblaciones de alto riesgo ayuda a reducir la preeclampsia. La educación a la paciente para reconocer signos precoces y acudir inmediatamente al hospital es vital.

Conclusión La eclampsia es una complicación grave del embarazo caracterizada por convulsiones en el contexto de preeclampsia, con hipertensión arterial y proteinuria. Puede conducir a complicaciones maternas y fetales graves, incluyendo hemorragia intracraneal, desprendimiento placentario o insuficiencia multiorgánica. El manejo consiste en el control de convulsiones con sulfato de magnesio, antihipertensivos y la finalización del embarazo si es necesario. Información adicional provista para cumplir el mínimo de caracteres.

Fuente: UpToDate. (2023). Eclampsia en adultos: diagnóstico y manejo. Recuperado el 30 de marzo de 2025, de https://www.uptodate.com/contents/eclampsia

MedlinePlus. (2023). Eclampsia. Recuperado el 30 de marzo de 2025, de https://medlineplus.gov/spanish/eclampsia.html
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