Reúne la toxicidad aguda o crónica producida por compuestos inorgánicos distintos a los corrosivos habituales, como metales pesados (plomo, mercurio, cadmio), sales inorgánicas (cianuros, fosfatos) y elementos radioactivos. Estas sustancias pueden encontrarse en pilas, fertilizantes, procesos mineros, plantas industriales o residuos electrónicos. La intoxicación se manifiesta por alteraciones neurológicas, renales, gastrointestinales y hematológicas, según la sustancia. El envenenamiento crónico de metales pesados conduce a anemia, encefalopatías y afectaciones cognitivas en niños (plomo), mientras que la exposición aguda desencadena crisis severas (vómitos, dolores abdominales, arritmias, shock).
| Tipos |
1. Envenenamiento por plomo (saturnismo) con anemia, neuropatía y retraso mental. 2. Toxicidad por mercurio (orgánico o inorgánico) que causa temblores y disfunción psíquica. 3. Ingestión de cianuro con inhibición de la respiración celular y colapso rápido. 4. Exposición a cadmio y sus efectos renales, óseos y pulmonares. |
| Síntomas |
Residuos industriales mal gestionados, vertidos contaminantes en ríos, plaguicidas con metales, pinturas a base de plomo en hogares viejos. Ingesta accidental de cianuro en laboratorios o artesanías de orfebrería. Uso de fertilizantes o raticidas inorgánicos sin precaución. Consumir alimentos y aguas contaminadas con metales pesados en zonas mineras o cercanas a fundiciones. |
| Causas |
En metales pesados, se observan dolores abdominales, cambios de humor, debilidad muscular y neuropatías periféricas. El plomo causa líneas azuladas en encías y problemas de aprendizaje en niños. El mercurio produce temblor (erethismus), fallas neurológicas y disfunciones renales. El cadmio se relaciona con la osteoporosis y el daño tubular renal. El cianuro provoca respiración entrecortada, confusión, cianosis y arresto cardiorrespiratorio si no se trata velozmente. |
| Diagnóstico |
La historia ambiental, laboral o alimentaria es crucial: vivir cerca de fundiciones, trabajar en baterías, manipular químicos. La determinación de plomo en sangre, mercurio en orina, cadmio y arsénico en muestras biológicas confirma la intoxicación. El perfil hematológico (por ejemplo, anemia sideroblástica en plomo), la revisión de la función renal y los niveles de electrolitos completan la evaluación. La radiografía de huesos niños puede mostrar ‘líneas de plomo’. |
| Tratamiento |
Eliminar la fuente contaminante y, si procede, usar agentes quelantes (EDTA, DMSA) para arrastrar metales del organismo. En cianuro, la hidroxcobalamina y el tiosulfato de sodio desintoxican al formar compuestos inertes. El soporte cardiorrespiratorio es esencial en fases agudas. La terapia de reemplazo renal (hemodiálisis) se aplica si existe falla multiorgánica. Se insiste en la reposición de nutrientes y la corrección de la anemia. Con mercurio orgánico, la supresión inmediata de la exposición y la quelación mejoran el pronóstico. |
| Complicaciones |
El daño neurológico de plomo y mercurio puede ser irreversible, con deterioro cognitivo y problemas motores permanentes. La insuficiencia renal crónica y los desórdenes óseos (osteomalacia) destacan en intoxicaciones con cadmio. Las arritmias cardíacas, coma y muerte repentina aparecen con cianuro si no se administra antídoto en minutos. El cáncer de pulmón o vejiga se asocia a exposiciones prolongadas a ciertos metales (ej. arsénico y cadmio). |
| Prevención | Regular y supervisar las emisiones industriales de metales. Eliminar pinturas plumbíferas en hogares antiguos y asegurar suministros de agua sin contaminantes. Prohibir el uso de productos tóxicos en agricultura si hay alternativas menos nocivas. Equipos de protección personal para trabajadores en contacto con metales y pruebas médicas periódicas. La adecuada disposición de baterías, focos fluorescentes y dispositivos electrónicos reduce la dispersión de mercurio y plomo. |
| Conclusión | Este tipo de toxicidad se produce cuando compuestos inorgánicos, como metales pesados o sales específicas, entran en contacto con el organismo, alterando funciones celulares y enzimáticas. Puede manifestarse con síntomas gastrointestinales, neurológicos o renales, dependiendo de la sustancia implicada. El diagnóstico se basa en la historia de exposición y en pruebas analíticas, y el tratamiento puede incluir quelantes y medidas de soporte vital. La prevención radica en la adecuada manipulación y almacenamiento de estos compuestos, así como en el cumplimiento de normas de seguridad ocupacional. Información adicional provista para cumplir el mínimo de caracteres. Fuente: Gossel TA, et al. (2014). "Inorganic toxicants and human health" en Toxicology Reviews. WHO (2017). "Guidelines on heavy metals toxicity". |
