Envenenamiento por agentes tópicos que afectan principalmente la piel y las membranas mucosas y por drogas oftalmológicas, otorrinolaringológicas y dentales

Comprende sobredosis o mal uso de sustancias de uso tópico (cremas, ungüentos, soluciones) diseñadas para la piel, mucosas, ojos, oídos y tratamientos dentales. Aun aplicados localmente, ciertos compuestos anestésicos (lidocaína), antiseborreicos o antiinflamatorios tópicos pueden causar efectos sistémicos si se absorben en exceso, generando toxicidades neurológicas o cardiacas. También se incluyen gotas oftálmicas o nasales con vasoconstrictores, que al ingerirse por accidente en niños, acarrean hipotensión grave o bradicardia. El no respeto de dosis y pautas, o la confusión al almacenar productos parecidos, favorece la intoxicación.

Tipos

1. Absorción sistémica de anestésicos tópicos (lidocaína, benzocaína) con convulsiones.

2. Ingestión involuntaria de colirios vasoconstrictores (fenilefrina, nafazolina) causando hipotensión.

3. Uso excesivo de cremas con corticoides tópicos, originando supresión adrenal sistémica.

4. Mal uso de geles dentales con anestésicos en bebés, induciendo metahemoglobinemia.

Síntomas

Errores en la aplicación de dosis excesivas (p. ej. lidocaína en lesiones grandes), o ingestión accidental por niños al confundir colirios/ungüentos con líquidos bebibles. Falta de supervisión odontológica en geles anestésicos infantiles. Enfermedades cutáneas extensas que potencian la absorción. Uso recreativo de gotas nasales vasoconstrictoras mezcladas con alcohol u otras drogas.

Causas

Pueden presentarse mareos, parestesias peribucales y convulsiones si el anestésico topico alcanza concentraciones elevadas. La hipotensión y bradicardia aparecen en los vasoconstrictores orales o sistémicos. La metahemoglobinemia se manifiesta en cianosis, disnea y fatiga extrema. El uso exagerado de corticoides tópicos puede suprimir el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, generando síndrome de Cushing iatrogénico leve.

Diagnóstico

Los antecedentes de aplicaciones extensas, el hallazgo del producto y la clínica orientan el diagnóstico. Analizar la metahemoglobina en sangre si hay cianosis refractaria. ECG y tensión arterial muestran bradicardia o hipotensión. Un examen físico integra el estado cutáneo (signos de corticoesteroides tópicos en uso prolongado). Se pueden medir niveles plasmáticos de lidocaína o bupivacaína cuando se sospecha toxicidad anestésica.

Tratamiento

La descontaminación cutánea o mucosa implica retirar el producto y lavar la zona con agua abundante. Si hay ingestión, lavado gástrico o carbón activado según tiempo transcurrido. En reacciones graves de anestésicos, se administra emulsión lipídica IV (Intralipid) como antídoto. La metahemoglobinemia se trata con azul de metileno. El soporte cardiovascular y respiratorio se ajusta según la severidad. Se reducen o retiran corticoides tópicos gradualmente, vigilando la función adrenal. Identificar y corregir factores que promueven la absorción excesiva.

Complicaciones

La depresión respiratoria y las crisis convulsivas surgen con anestésicos locales si la concentración plasmática es muy alta. El shock hipovolémico o cardiogénico puede desatarse en vasoconstrictores abusados oralmente. El excesivo uso de corticoides tópicos produce adelgazamiento cutáneo, estrías y supresión suprarrenal. Las lesiones oculares con colirios mal empleados favorecen infecciones o daños corneales persistentes. La metahemoglobinemia, si no se detecta pronto, ocasiona hipoxia tisular severa.

Prevención

Educar a los pacientes sobre la dosis y la frecuencia de aplicación de pomadas, cremas y soluciones oftálmicas, evitando aplicaciones extensas en piel lesionada o ingestión accidental. Mantener estos productos lejos del alcance infantil y con etiquetas claras. Supervisar la prescripción de corticoides tópicos en extensiones amplias. El personal sanitario debe clarificar la cantidad máxima y el modo de uso de cada fármaco, así como los signos de alerta.

Conclusión El envenenamiento por agentes tópicos y drogas oftalmológicas/dentales refleja que aun medicamentos diseñados para uso local pueden volverse sistémicamente tóxicos al absorberse de manera incontrolada o ingerirse. La clínica abarca desde leves reacciones cutáneas hasta convulsiones, shock o metahemoglobinemia. Un abordaje oportuno —basado en la descontaminación, la estabilización sistémica y antídotos específicos (lipídicos, azul de metileno)— evita secuelas mayores. En la base de la prevención, destacan la instrucción cuidadosa y el control profesional de los tratamientos tópicos.

Fuente: OMS
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