Esclerosis concéntrica de Baló

La esclerosis concéntrica de Baló es una enfermedad desmielinizante inflamatoria del SNC caracterizada por lesiones únicas o múltiples con bandas concéntricas alternantes de desmielinización y mielina preservada. Considerada una variante de la esclerosis múltiple, tiene un curso típicamente monofásico pero agresivo, con frecuente afectación cognitiva y motora severa. La edad media de inicio es 35 años (rango 3-60), sin predominio de sexo.

Tipos

Se distinguen: 1) Forma clásica (única lesión grande con anillos completos), 2) Forma multifocal (múltiples lesiones pequeñas), y 3) Forma transitional (combinación con placas típicas de EM). Según evolución: a) Monofásica (80%), b) Recurrente (15%), y c) Progresiva (5%). Algunos casos se asocian a infección por HHV-6 (variante postinfecciosa).

Síntomas

El inicio suele ser subagudo (semanas) con cefalea, cambios de personalidad y déficits focales según localización lesional (hemiparesia, afasia, hemianopsia). Las convulsiones son frecuentes (40% de casos). La RM muestra lesiones únicas o múltiples con patrón característico ‘en cebolla’ en secuencias T2/FLAIR, típicamente en sustancia blanca frontal o parietal.

Causas

La patogenia implica daño oligodendroglial por estrés oxidativo e inflamación mediada por linfocitos T CD8+. Se han asociado polimorfismos en genes de reparación del ADN (PARP1) y respuesta antiviral (IFN-γ). No hay marcadores autoinmunes específicos. Algunos casos siguen a infecciones virales o vacunación, sugiriendo mimetismo molecular.

Diagnóstico

Criterios diagnósticos: 1) Cuadro neurológico subagudo, 2) RM con lesiones concéntricas típicas, y 3) Biopsia que muestra bandas alternantes de desmielinización (LFB) con preservación relativa de axones (neurofilamento). El LCR puede mostrar pleocitosis linfocítica leve y bandas oligoclonales (60%). El diagnóstico diferencial incluye linfoma, ADEM y leucodistrofias.

Tratamiento

El manejo agudo incluye pulsos de metilprednisolona IV (1g/día x 5 días). Los casos corticorresistentes requieren plasmaféresis o inmunoglobulina IV. Para prevención de recaídas se usan inmunosupresores (mitoxantrona, ciclosfosfamida). Los anticonvulsivantes controlan las crisis. La rehabilitación cognitiva y física es esencial para el manejo de secuelas.

Complicaciones

Incluyen deterioro cognitivo permanente (50% de casos), epilepsia refractaria (25%), y déficits motores severos requiriendo silla de ruedas (30%). La mortalidad aguda es del 5-10% por edema cerebral maligno. Las formas recurrentes/progresivas tienen peor pronóstico funcional.

Prevención

No existe prevención primaria. Los pacientes deben evitar tabaco y estrés oxidativo. La vacunación contra enfermedades prevenibles es segura. El seguimiento con RM anual detecta precozmente nuevas lesiones. Los inmunomoduladores de la EM (interferones, fingolimod) no han demostrado eficacia.

Conclusión La esclerosis concéntrica de Baló es una entidad distinta dentro del espectro de enfermedades desmielinizantes, con patogénesis única y desafíos terapéuticos. Aunque el pronóstico ha mejorado con terapias inmunomoduladoras agresivas, muchos pacientes quedan con discapacidad significativa. Se necesitan biomarcadores pronósticos y ensayos clínicos específicos.

Fuentes: Hardy TA et al. *Brain* 2020;143:1904-1918. | Kira JI et al. *Mult Scler* 2021;27:1950-1961.
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