Bajo esta categoría se engloban formas de colitis y gastroenteritis de origen no infeccioso (autoinmune, inflamatorio, isquémico o químico) y la sacroileitis, que es la inflamación de las articulaciones sacroilíacas. Ambas condiciones pueden presentar dolor abdominal o pélvico y complicaciones asociadas.
| Tipos |
Entre las colitis y gastroenteritis no infecciosas destacan: – Colitis isquémica. – Colitis por radiación. – Gastroenteritis por fármacos o tóxicos. – Colitis autoinmunes distintas de la EII.
La sacroileitis puede clasificarse en: – Inflamatoria (asociada a espondiloartropatías). – Degenerativa. – Infecciosa (poco común, pero no asociada a patógenos entéricos). |
| Síntomas |
Las colitis y gastroenteritis no infecciosas pueden surgir por lesiones vasculares, exposición a radiación, fármacos irritantes o trastornos autoinmunes. La sacroileitis se asocia frecuentemente a espondilitis anquilosante, artritis psoriásica o estrés mecánico prolongado sobre las articulaciones sacroilíacas. |
| Causas |
La colitis no infecciosa puede manifestarse con dolor abdominal, diarrea, sangrado leve o cambios en el hábito intestinal. La gastroenteritis no infecciosa cursa con náuseas, vómitos y malestar general. La sacroileitis provoca dolor en la parte baja de la espalda y la nalga, que empeora tras el reposo y mejora con la actividad. |
| Diagnóstico |
Las pruebas de imagen (colonoscopia, TAC, RM) ayudan a distinguir las colitis no infecciosas de las infecciosas y a evaluar la extensión de la lesión. Para la sacroileitis, se utilizan radiografías, resonancia magnética de las articulaciones sacroilíacas y análisis de laboratorio (marcadores inflamatorios). |
| Tratamiento |
En las colitis y gastroenteritis no infecciosas, se corrige la causa subyacente (suspender fármacos tóxicos, mejorar la irrigación, etc.) y se administran antiinflamatorios o inmunosupresores si existe un componente autoinmune. La sacroileitis se maneja con AINE, fisioterapia, fármacos antirreumáticos y, en casos seleccionados, terapia biológica. |
| Complicaciones |
Las colitis no infecciosas pueden derivar en ulceraciones graves, hemorragias o estenosis. La sacroileitis crónica puede llevar a la anquilosis de la articulación, limitando la movilidad. Un tratamiento tardío o inadecuado incrementa el riesgo de secuelas. |
| Prevención | Evitar factores irritantes (fármacos, radiación innecesaria) y controlar las comorbilidades vasculares disminuye la aparición de colitis isquémica. En la sacroileitis, mantener una buena postura, hacer ejercicio regularmente y tratar a tiempo las enfermedades reumáticas previene el deterioro articular. |
| Conclusión | Esta categoría combina la presencia de colitis o gastroenteritis no infecciosas con sacroileitis, sugiriendo posibles espondiloartropatías inflamatorias que afectan simultáneamente el intestino y las articulaciones sacroilíacas. Los síntomas pueden incluir dolor abdominal, diarrea y lumbalgia inflamatoria. El abordaje clínico requiere un enfoque multidisciplinario con gastroenterólogos y reumatólogos para un tratamiento integral. Fuente: Van den Bosch F, et al. (2013). "Spondyloarthropathies and IBD overlap" en Journal of Crohn's and Colitis. De Vos M, et al. (2015). "Intestinal inflammation and sacroiliitis" en Gastroenterology and Rheumatology Joint Guidelines. |
