Síndrome de Briquet (trastorno de somatización)

El síndrome de Briquet, actualmente clasificado como trastorno de síntomas somáticos en el DSM-5, es una condición psiquiátrica caracterizada por múltiples síntomas físicos recurrentes que causan angustia significativa y alteración del funcionamiento, sin explicación médica completa. Los pacientes presentan una amplia variedad de quejas en diferentes sistemas orgánicos a lo largo de años, con frecuente uso excesivo de servicios de salud.

Tipos

Se reconocen subtipos según el patrón predominante: dolor (musculoesquelético, cefalea), gastrointestinal (náuseas, distensión), seudoneurológico (debilidad, amnesia) y cardiorrespiratorio (palpitaciones, disnea). Algunos casos cumplen criterios adicionales para trastorno de ansiedad por enfermedad.

Síntomas

Los pacientes refieren múltiples síntomas físicos variables (típicamente >8 en hombres y >12 en mujeres) que persisten más de 6 meses. Son frecuentes las descripciones dramáticas y vagas del dolor, la fatiga crónica y la insatisfacción con evaluaciones médicas previas. La comorbilidad con depresión mayor y trastornos de personalidad es alta.

Causas

La etiología combina factores genéticos (mayor riesgo en familiares de primer grado), alteraciones en el procesamiento del dolor y eventos vitales adversos en la infancia. La alexitimia y el estilo cognitivo catastrofista perpetúan los síntomas. Los refuerzos secundarios (atención familiar, compensación) pueden jugar un rol.

Diagnóstico

Requiere historia de múltiples síntomas somáticos antes de los 30 años que interfieren con la vida diaria, tras descartar patología orgánica. El PHQ-15 y el cuestionario de somatización de Kellner son herramientas útiles. Es esencial evaluar comorbilidades psiquiátricas y riesgo suicida.

Tratamiento

El enfoque óptimo combina terapia cognitivo-conductual centrada en manejo de síntomas, psicofármacos (ISRS para síntomas afectivos/anxiosos) y visitas médicas regulares programadas para evitar peregrinaje. Los ejercicios de relajación y la terapia grupal muestran beneficios. Evitar pruebas diagnósticas repetidas innecesarias.

Complicaciones

Incluyen iatrogenia por procedimientos invasivos injustificados, dependencia a benzodiacepinas/opioides, deterioro laboral y familiar, y alto costo sanitario. El riesgo de suicidio es 2-3 veces mayor que en población general.

Prevención

La identificación temprana en atención primaria y la psicoeducación reducen la cronicidad. Establecer una relación médico-paciente estable con límites claros previene la medicalización excesiva. Programas de manejo del estrés en adolescentes vulnerables pueden ser protectores.

Conclusión El síndrome de Briquet representa un desafío clínico que demanda abordaje biopsicosocial. El tratamiento efectivo reduce la discapacidad y el uso inapropiado de recursos sanitarios.

Fuentes: Creed F et al. *Lancet* 2020;396:307-317. | Dimsdale JE et al. *Psychosom Med* 2021;83:85-91.
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