Estos trastornos incluyen la degeneración calcificada senil, la válvula aórtica bicúspide congénita y la afectación infecciosa o traumática que involucra la válvula aórtica, sin vinculación con procesos reumáticos. Pueden producir estenosis o regurgitación con repercusiones hemodinámicas significativas.
| Tipos |
– **Degeneración Senil Calcificada:** Engrosamiento y calcificación que disminuyen la movilidad valvular, típica en ancianos. – **Válvula Aórtica Bicúspide:** Congénita, predispone a estenosis o regurgitación en edades tempranas. – **Endocarditis Infectiosa o Traumatismos:** Causan lesiones agudas, destructivas en la válvula. |
| Síntomas |
La edad avanzada, la predisposición congénita (válvula bicúspide) o un evento agudo (infección, traumatismo) desencadenan la alteración aórtica. La hipertensión y la aterosclerosis aceleran la calcificación. |
| Causas |
La estenosis aórtica se manifiesta con disnea de esfuerzo, angina y síncope. La regurgitación aórtica suele cursar con palpitaciones y disnea progresiva, sobre todo al esfuerzo o en decúbito. En casos graves, aparece insuficiencia cardiaca izquierda. |
| Diagnóstico |
La auscultación revela un soplo sistólico (estenosis) o diastólico (regurgitación). La ecocardiografía permite cuantificar el área valvular, estimar gradientes de presión y evaluar la anatomía. Estudios complementarios (TC, RM) detallan la calcificación o la anatomía de la válvula. |
| Tratamiento |
El manejo farmacológico (diuréticos, antihipertensivos) alivia síntomas y retrasa la progresión. La intervención quirúrgica (reemplazo valvular, TAVI en casos de alto riesgo) se indica según la severidad y la sintomatología. El seguimiento regular es vital para decidir el momento óptimo de la cirugía. |
| Complicaciones |
La insuficiencia cardiaca, las arritmias y la muerte súbita pueden sobrevenir en estenosis aórticas críticas no tratadas. Las roturas de la válvula aórtica o la dilatación de la raíz aórtica también representan riesgos altos, especialmente en válvulas bicúspides. |
| Prevención | No existe una medida específica para frenar la calcificación senil, pero mantener un buen control de la presión arterial y de la hipercolesterolemia disminuye la aparición de complicaciones. La profilaxis de la endocarditis se indica en lesiones valvulares y en prótesis. |
| Conclusión | Los trastornos no reumáticos de la válvula aórtica incluyen estenosis y regurgitación de causa degenerativa, congénita o infecciosa. Pueden manifestarse con disnea, dolor torácico, síncope y fatiga. El diagnóstico se confirma con ecocardiografía, que determina la severidad de la disfunción valvular. El manejo incluye el control de la presión arterial, la prevención de la endocarditis y, en casos graves, la sustitución valvular por vía quirúrgica o transcatéter (TAVI). Un abordaje multidisciplinario permite optimizar el tratamiento y mejorar la supervivencia a largo plazo. Referencia: UpToDate. (2023). Aortic Valve Disease. Recuperado de https://www.uptodate.com/ Fuente 1: European Society of Cardiology. (2022). Aortic Stenosis Guidelines. Recuperado de https://www.escardio.org/ |
