TULAREMIA (CIE-9 021; CIE-10 A21)

La tularemia es una enfermedad infecciosa zoonótica causada por la bacteria Francisella tularensis. Esta bacteria altamente infecciosa puede infectar tanto a humanos como a animales, y se transmite principalmente a través del contacto con animales infectados, la picadura de insectos, o la inhalación de aerosoles contaminados.

Tipos

Existen varias formas clínicas de tularemia: tularemia ulceroglandular, tularemia glandular, tularemia neumónica, tularemia oculoglandular, tularemia orofaríngea, y tularemia tifoidea.

Síntomas

Los síntomas incluyen fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y debilidad. En la forma ulceroglandular, se desarrollan úlceras dolorosas en el sitio de la infección y los ganglios linfáticos cercanos se inflaman. La tularemia neumónica puede causar tos, dolor en el pecho y dificultad para respirar.

Causas

La tularemia se transmite a través de picaduras de insectos, contacto directo con animales infectados, inhalación de aerosoles contaminados y el consumo de agua o alimentos contaminados.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los antecedentes de exposición a animales o insectos en áreas endémicas y en pruebas serológicas para confirmar la presencia de anticuerpos contra Francisella tularensis.

Tratamiento

El tratamiento incluye el uso de antibióticos como estreptomicina, gentamicina, doxiciclina o ciprofloxacina. El tratamiento temprano es crucial para prevenir complicaciones.

Complicaciones

Sin tratamiento, la tularemia puede causar complicaciones graves como neumonía, meningitis y daño a órganos internos. La forma neumónica puede ser mortal si no se trata rápidamente.

Prevención

La prevención incluye evitar el contacto con animales salvajes infectados, el uso de repelentes contra insectos, y el manejo cuidadoso de animales muertos o enfermos. También se recomienda evitar beber agua no tratada.

Conclusión La tularemia es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Francisella tularensis, transmitida por contacto con animales infectados (conejos, roedores), picaduras de garrapatas o ingestión de agua contaminada. Los síntomas incluyen fiebre alta, úlceras cutáneas en el sitio de la inoculación y linfadenopatía regional. El diagnóstico se confirma con cultivos y pruebas serológicas. El tratamiento consiste en antibióticos como estreptomicina o gentamicina, y la detección temprana es esencial para evitar complicaciones sistémicas. Las medidas de prevención incluyen protección al manejar animales silvestres y el control de vectores.

Referencia:
UpToDate. (2023). Tularemia. Recuperado de https://www.uptodate.com/

Fuente 1:
Centers for Disease Control and Prevention. (2022). Tularemia. Recuperado de https://www.cdc.gov/
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