Este tipo de neoplasias surge en el tejido nervioso periférico (raíces nerviosas, plexos, nervios periféricos) o en el sistema nervioso autónomo (ganglios simpáticos y parasimpáticos). Incluye schwannomas malignos (también llamados sarcomas de vaina nerviosa periférica) o neurofibrosarcomas, a menudo asociados a la neurofibromatosis tipo 1 (NF1). Aunque son menos frecuentes que los tumores del SNC, pueden mostrar un comportamiento invasivo local y agresivo.
| Tipos |
– Sarcoma de vaina nerviosa periférica (MPNST): Principal en NF1 u otras condiciones. – Neurofibrosarcoma: Malignización de un neurofibroma preexistente. – Paraganglioma maligno (SNA): Capacidad secretora (catecolaminas). – Schwannomas atípicos u otras variantes raras. |
| Síntomas |
La neurofibromatosis tipo 1 es el factor de riesgo principal, junto con la radiación previa. Mutaciones somáticas pueden originar la transformación maligna de células de Schwann. El papel de traumatismos e inflamaciones crónicas es menos determinante, aunque puede contribuir en casos puntuales. |
| Causas |
Destacan el dolor neuropático localizado a lo largo de un nervio, asociado a una masa palpable y progresiva. Parestesias, debilidad muscular o hipoestesia pueden indicar compresión de fibras sensoriales o motoras. En lesiones del sistema nervioso autónomo, los síntomas varían según la región comprometida, pudiendo presentarse disfunciones vasomotoras o viscerales. |
| Diagnóstico |
La resonancia magnética es clave para definir la relación entre el tumor y la estructura nerviosa. La biopsia (abierta o guiada) permite diferenciar entre schwannoma benigno y maligno, analizando marcadores de proliferación (Ki-67) y atipia celular. En NF1, el crecimiento rápido de un neurofibroma sugiere malignización. La TC o la PET complementan la estadificación en casos avanzados. |
| Tratamiento |
La resección quirúrgica con márgenes negativos es prioritaria, aunque puede sacrificar función nerviosa. La radioterapia adyuvante reduce recaídas locales. La quimioterapia (doxorrubicina, ifosfamida) se emplea en tumores de alto grado o irresecables. La fisioterapia postoperatoria busca minimizar secuelas motoras y sensoriales. |
| Complicaciones |
La afectación de plexos nerviosos puede causar dolor intratable y déficit neurológicos permanentes. La cirugía extensa conlleva pérdida de función muscular y sensitiva. Las metástasis pulmonares no son raras en casos avanzados. En NF1, pueden coexistir múltiples lesiones con complicaciones sistémicas. |
| Prevención | Es limitada. En NF1, la vigilancia clínica periódica (RM anual o bianual según el caso) detecta cambios de crecimiento precoz. Evitar radiaciones innecesarias. La evaluación especializada en clínicas de neurofibromatosis permite un control integrado para diagnóstico temprano y manejo multidisciplinario. |
| Conclusión | Estos tumores malignos se originan en las vainas de los nervios periféricos o en ganglios del sistema nervioso autónomo, como el neuroblastoma o los schwannomas malignos. Pueden manifestarse con dolor, debilidad muscular, parestesias y, en el caso de tumores simpáticos, alteraciones en la regulación autonómica. El diagnóstico incluye estudios de imagen (RM), biopsia y pruebas funcionales según la localización. El tratamiento combina cirugía resectiva, radioterapia y quimioterapia, dependiendo de la estirpe celular y el estadio. La rehabilitación neurológica y el seguimiento especializado mejoran la calidad de vida. Referencia: UpToDate. (2023). Peripheral Nerve Sheath Tumors. Recuperado de https://www.uptodate.com/ Fuente 1: American Association of Neurological Surgeons. (2022). Nerve Tumor Overview. Recuperado de https://www.aans.org/ |
