Tumor maligno del peritoneo y del retroperitoneo

El peritoneo es la membrana que recubre la cavidad abdominal y cubre los órganos en su interior; el retroperitoneo se sitúa detrás de esa cavidad (contiene estructuras como riñones, páncreas, vasos sanguíneos importantes). Los tumores malignos del peritoneo pueden ser primarios (como mesotelioma peritoneal) o secundarios (metástasis de otros órganos, p. ej. ovario, colon). En el retroperitoneo, suelen encontrarse sarcomas de tejidos blandos (liposarcomas, leiomiosarcomas) o metástasis de tumores urogenitales. Por su localización, pueden pasar desapercibidos y crecer hasta dimensiones considerables antes de manifestar síntomas, dificultando un diagnóstico temprano.

Tipos

– Mesotelioma peritoneal: Neoplasia primaria asociada a la exposición al asbesto.

– Sarcomas retroperitoneales: Liposarcoma, leiomiosarcoma, etc.

– Carcinomatosis peritoneal: Diseminación de células malignas desde colon, estómago, ovario u otros.

– Linfomas retroperitoneales: Pueden presentarse como masas en esta región.

Síntomas

Las causas varían según la estirpe:

– Mesotelioma: Exposición a asbesto.

– Sarcomas retroperitoneales: Mutaciones genéticas esporádicas, radiación previa o síndromes hereditarios (p. ej. Li-Fraumeni).

– Diseminación secundaria: Carcinomas de ovario, colon, páncreas, estómago pueden extenderse al peritoneo.

Otros factores de riesgo incluyen tabaquismo, obesidad y predisposición familiar.

Causas

Con frecuencia inespecíficos, como dolor abdominal o lumbar vago, distensión abdominal, ascitis o sensación de masa, fatiga y pérdida de peso. En fases avanzadas pueden presentarse síntomas compresivos si la masa afecta estructuras adyacentes (vía urinaria, intestino).

Diagnóstico

Se basa en estudios de imagen (ecografía abdominal, TC, RM) para localizar la masa y determinar su extensión. Marcadores tumorales específicos (p. ej. CA-125 en carcinomatosis peritoneal) pueden orientar. La biopsia (laparoscopia o punción guiada) confirma la histología. PET-TC sirve para descartar metástasis distantes o identificar el primario desconocido.

Tratamiento

– Cirugía: Resección de la masa (en sarcomas retroperitoneales o carcinomatosis resecable), posible peritonectomía o quimioterapia hipertérmica intraperitoneal (HIPEC) en casos seleccionados.

– Quimioterapia sistémica: Indicada en mesotelioma, sarcomas de alto grado o carcinomatosis.

– Radioterapia: Adyuvante o paliativa, especialmente en sarcomas retroperitoneales.

– Cuidados paliativos: Control sintomático (dolor, ascitis) en estadios avanzados.

Complicaciones

Incluyen obstrucción intestinal, ascitis masiva, compresión de grandes vasos y disfunción orgánica por invasión local. Los tratamientos pueden causar efectos adversos (toxicidad de quimioterapia, complicaciones quirúrgicas).

Prevención

No hay prevención específica para la mayoría de las neoplasias primarias peritoneales/retroperitoneales. La exposición al asbesto debe evitarse para prevenir mesotelioma. Un estilo de vida saludable (peso adecuado, no fumar) y chequeos en poblaciones de riesgo pueden ayudar a la detección temprana.

Conclusión El tumor maligno del peritoneo y del retroperitoneo puede abarcar mesoteliomas, sarcomas o metástasis de origen gastrointestinal o ginecológico. Estos tumores pueden provocar distensión abdominal, dolor, ascitis y pérdida de peso. El diagnóstico requiere estudios de imagen (TAC, RM) y, con frecuencia, laparoscopia con biopsia. El tratamiento varía según el subtipo histológico y la extensión, e incluye cirugía citorreductora, quimioterapia sistémica o intraperitoneal y, en algunos casos, radioterapia. Un seguimiento multidisciplinario es clave para detectar complicaciones y evaluar la respuesta al tratamiento.

Referencia:
MedlinePlus. (2023). Peritoneal Cancer. Recuperado de https://medlineplus.gov/

Fuente 1:
National Cancer Institute. (2022). Peritoneal Cancers. Recuperado de https://www.cancer.gov/
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