7 de junio Día Mundial del Síndrome de Tourette.

El propósito de esta fecha es sensibilizar a la población sobre este trastorno neurológico que afecta al cerebro.

La creación de esta efeméride ha sido iniciativa de la Sociedad Europea para el Estudio del Síndrome de Tourette en honor a la Dra. Mary Robertson, médica de la Universidad de Cape Town, cuyo nacimiento fue un 7 de junio, quien ha dedicado su trayectoria profesional a la investigación y tratamiento de pacientes que padecen este Síndrome.

Generalmente las personas que han sido diagnosticadas con esta enfermedad son objeto de rechazo, acoso y discriminación.

Es por ello que en este día se divulga información acerca de este Síndrome para brindar apoyo a los pacientes y familiares.

El Síndrome de Tourette o Síndrome Gilles de la Tourette, es un trastorno neurológico que se caracteriza por la presencia de múltiples, rápidos y repetitivos sonidos vocales (ruidos) y movimientos que no pueden ser controlados por las personas que la padecen, conocidos como tics.

Generalmente los primeros síntomas de esta enfermedad se manifiestan antes de los 18 años de edad, en general, los tics se presentan entre los 2 y los 15 años, siendo el promedio alrededor de los 6 años. Los hombres tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades que las mujeres de desarrollar el síndrome de Tourette. Presentan sonidos y movimientos involuntarios e incontrolables (tics) de la cara, brazos o del tórax al menos por un año y varias veces al día: Parpadeo repetitivo, encogerse de hombros, tics vocales: tararear, tartamudear, gritar frases o palabras, aclararse la garganta; comportamiento compulsivo, sin autocontrol, hiperactividad, espasmos musculares o movimientos involuntarios, repetición compulsiva e incoherente de palabras obscenas u ofensivas.

Los síntomas evolucionan con periodos de relativa agravación y remisión, observando cierta mejoría al finalizar la adolescencia. Sin embargo, en un tercio de los pacientes los síntomas pueden persistir hasta la edad adulta.

Si bien el síndrome de Gilles de la Tourette no tiene cura, éste se puede tratar. Muchas personas no requieren tratamiento porque los síntomas no son molestos. Los tics suelen disminuir o controlarse después de los diez años.

Entre las enfermedades que suelen asociarse con el síndrome de Tourette se incluyen las siguientes: Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH); Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC); Trastorno del espectro autista (TEA); Dificultades de aprendizaje; Trastornos del sueño; Depresión; Trastornos de ansiedad; Dolor relacionado con tics, especialmente dolores de cabeza; Problemas con el manejo de la ira.

Las personas que padecen este síndrome pueden llevar una vida productiva, siendo fundamental el apoyo y tolerancia de su entorno familiar, social y laboral.

Loading

Scroll al inicio