Una de las actividades habituales de los dueños de perros es salir a pasear con ellos, verlos revolcarse y jugar con otros canes, cuyos actos e interacciones aumentan el riesgo de que contraiga el parásito Giardia, siendo posible transmitirlos a los humanos, en los cuales causa diarrea y otros síntomas.
Se trata de una infección particularmente grave en cachorros y perros jóvenes, ya que su sistema inmunológico está en desarrollo.
La giardia se aloja en el intestino delgado, y diversos estudios indican que está presente en alrededor de 20% de los perros, y es así que cualquier persona puede infectarse luego de manipular las heces de un perro portador del parásito sin tener la precaución de lavar sus manos. Además, los quistes de giardia pueden permanecer en jardines, parques y juguetes.
Por otro lado, los canes muchas veces no demuestran signos del contagio, pero sí eliminan los quistes en sus heces.
Prevención de infección de Giardia: Desparasitar al perro, lo que se puede realizar en el hogar según indicaciones de un médico-veterinario y desparasitar a las hembras a su inicio del periodo de celo o una cruza.
Ser riguroso con administrar el antiparasitario interno si se deja al perro en un hotel canino, donde aumenta el riesgo de transmisión.
Evitar que el perro beba agua estancada en la calle, parques o fuentes. Al sacarlo a pasear, es aconsejable llevar agua desde casa.
Recoger y desechar las heces del perro inmediatamente para evitar que el parásito se propague.
Supervisar a los niños para que no jueguen con heces de animales y se laven las manos después de jugar.
Lavarse las manos con agua y jabón después de manipular heces de mascotas.
![]()


