“Una salud” utiliza vínculos interrelacionados e interdependientes que existen entre las áreas de la salud de las personas, animales y ecosistemas, los cuales están estrechamente interrelacionados. Los cambios en estas relaciones aumentan el riesgo de que aparezcan y se propaguen nuevas enfermedades en humanos y animales, para cual urge establecer nuevos métodos de vigilancia y control de enfermedades.
Las actividades humanas y los ecosistemas sometidos a estrés han creado nuevas condiciones propicias para la aparición y propagación de enfermedades.
Estos factores de estrés incluyen el comercio de animales, la agricultura, la ganadería, la urbanización, las industrias extractivas, el cambio climático, la fragmentación del hábitat y la invasión de zonas silvestres.
Desde 2003, el mundo ha sido testigo de más de 15 millones de muertes humanas y US$ 4 billones en pérdidas económicas debidas a enfermedades y pandemias, así como de inmensas pérdidas derivadas de los peligros para la inocuidad de los alimentos y el agua, que son amenazas para la salud relacionadas con «Una sola salud».
La OMS es miembro de la Alianza Cuatripartita del enfoque de «Una sola salud» junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Mundial de Sanidad Animal y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Juntas han elaborado un Plan de Acción Conjunto sobre el Enfoque de «Una sola salud» que incluye una serie de actividades que las cuatro organizaciones pueden llevar a cabo en colaboración, incluido el trabajo con los líderes políticos del mundo para establecer la infraestructura y la financiación necesarias. Fuente: OMS.
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