Absceso pulmonar

El absceso pulmonar es una infección localizada del parénquima pulmonar que conduce a la necrosis del tejido y formación de una cavidad llena de pus. Generalmente es causado por aspiración de material orofaríngeo, infecciones bacterianas graves o embolismos sépticos. Se presenta con tos productiva, fiebre prolongada y expectoración purulenta fétida.

Tipos

Se distinguen abscesos primarios (por aspiración, más frecuentes en pacientes con alteración del estado de conciencia) y secundarios (por obstrucción bronquial, bacteriemia o complicación de neumonía). Pueden ser únicos o múltiples, y el tamaño varía según la etiología y evolución.

Síntomas

Los síntomas incluyen tos persistente con expectoración purulenta y maloliente, fiebre prolongada, sudoración nocturna, dolor torácico pleurítico y, en casos avanzados, hemoptisis. Puede haber pérdida de peso, fatiga y síntomas de sepsis si no se trata oportunamente.

Causas

Las causas más comunes son aspiración de contenido orofaríngeo en personas con disminución del reflejo tusígeno (alcoholismo, convulsiones, anestesia), neumonías bacterianas no tratadas y embolismos sépticos. Los agentes frecuentes son anaerobios, *Streptococcus*, *Staphylococcus aureus* y bacilos gramnegativos.

Diagnóstico

Se confirma con radiografía de tórax o TAC, que muestra cavidad con nivel hidroaéreo. El cultivo de esputo o lavado broncoalveolar puede identificar el microorganismo causal. El diagnóstico diferencial incluye neoplasias, tuberculosis y quistes pulmonares.

Tratamiento

El tratamiento de elección es antibióticos intravenosos dirigidos a anaerobios y aerobios, como clindamicina o beta-lactámicos/inhibidores de beta-lactamasa. El drenaje percutáneo o quirúrgico se reserva para abscesos grandes o refractarios. El soporte respiratorio es esencial en casos graves.

Complicaciones

Las complicaciones incluyen hemorragia, empiema, bronquiectasias, diseminación a otros órganos y sepsis. El pronóstico mejora con tratamiento precoz y adecuado.

Prevención

La prevención implica el control de factores de riesgo de aspiración, tratamiento oportuno de neumonías y una adecuada higiene oral en pacientes vulnerables.

Conclusión El absceso pulmonar requiere manejo antibiótico intensivo y, en casos seleccionados, drenaje. La detección y tratamiento precoces son clave para reducir la mortalidad y las complicaciones.

Fuentes: CDC - Lung abscess | UpToDate - Pulmonary abscess.
Scroll al inicio