Adenitis cervical bacteriana aguda

La adenitis cervical bacteriana aguda es una infección de los ganglios linfáticos del cuello, más frecuente en la infancia. Se manifiesta por inflamación dolorosa, eritema y aumento de volumen de los ganglios, habitualmente unilateral. Generalmente es secundaria a infecciones de vías respiratorias altas y puede evolucionar hacia absceso si no se trata adecuadamente.

Tipos

Se clasifica en adenitis cervical aguda no supurada y supurada, según exista o no formación de pus. Puede ser unilateral o bilateral. El tipo más común es el unilateral agudo, causado por bacterias piogénicas. La adenitis crónica se asocia más a tuberculosis o infecciones por micobacterias no tuberculosas.

Síntomas

Los principales síntomas incluyen dolor y aumento de tamaño de uno o varios ganglios cervicales, enrojecimiento de la piel suprayacente y fiebre. Puede acompañarse de malestar general y, en casos avanzados, fluctuación por formación de absceso. Frecuentemente se asocia a infecciones previas de la orofaringe.

Causas

La causa más frecuente es la infección por *Staphylococcus aureus* y *Streptococcus pyogenes*. En lactantes y niños menores pueden intervenir bacterias anaerobias. La infección suele ocurrir por diseminación linfática desde focos faríngeos, dentales o cutáneos cercanos.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico, apoyado por análisis de sangre (leucocitosis, PCR elevada) y, en casos dudosos, ultrasonografía cervical para identificar absceso. El cultivo de pus (si hay drenaje) puede identificar el microorganismo. Es importante descartar causas crónicas si la evolución supera 2 semanas.

Tratamiento

El tratamiento de elección son antibióticos sistémicos empíricos dirigidos a cocos grampositivos, como cloxacilina o amoxicilina-ácido clavulánico. Si hay formación de absceso, se recomienda drenaje quirúrgico. El manejo precoz evita complicaciones y reduce el riesgo de cronicidad.

Complicaciones

Las principales complicaciones son formación de absceso, fístulas cutáneas, tromboflebitis venosa, bacteriemia y, en casos raros, mediastinitis descendente. El retraso diagnóstico aumenta el riesgo de diseminación local y sistémica.

Prevención

Se previene tratando oportunamente las infecciones de vías respiratorias y manteniendo buena higiene oral. En niños con infecciones recurrentes, se recomienda evaluación odontológica y otorrinolaringológica.

Conclusión La adenitis cervical bacteriana aguda es frecuente en la infancia y, con tratamiento temprano, tiene excelente pronóstico. El abordaje rápido evita secuelas y hospitalizaciones.

Fuentes: Nelson Textbook of Pediatrics; UpToDate - Bacterial cervical lymphadenitis.
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