La acanthocheilonemiasis es una filariasis causada por el nematodo Acanthocheilonema perstans. Es endémica en África central y occidental, y se transmite por la picadura de mosquitos. Afecta principalmente a adultos jóvenes y niños en zonas rurales.
| Tipos |
Puede presentarse como infección asintomática, pero en ocasiones cursa con fiebre, dolor abdominal, edema, artralgias y eosinofilia marcada. Existen formas cutáneas, viscerales y, raramente, neurológicas. |
| Síntomas |
Fiebre recurrente, dolor abdominal, hinchazón de miembros, erupciones cutáneas y síntomas digestivos leves. La eosinofilia persistente es una pista diagnóstica clave. En algunos casos, puede asociarse a afectación ocular o neurológica. |
| Causas |
La infección es causada por la transmisión de microfilarias de Acanthocheilonema perstans a través de picaduras de mosquitos. La prevalencia es alta en comunidades rurales de África donde la exposición a vectores es constante. |
| Diagnóstico |
Detección de microfilarias en sangre periférica mediante gota gruesa, serología, eosinofilia marcada y antecedentes epidemiológicos. El diagnóstico diferencial incluye otras filariasis y parasitosis. |
| Tratamiento |
El tratamiento consiste en administración de dietilcarbamazina o mebendazol, aunque la respuesta puede ser limitada. En algunos casos se usan tratamientos sintomáticos para el alivio de la fiebre y el edema. |
| Complicaciones |
Edema persistente, daño tisular crónico, complicaciones neurológicas poco frecuentes y calidad de vida afectada por los síntomas recurrentes. La coinfección con otras parasitosis puede agravar el cuadro. |
| Prevención | Control de vectores, uso de mosquiteros, fumigación de viviendas y educación comunitaria. La erradicación depende de campañas de salud pública sostenidas en zonas endémicas. |
| Conclusión | La acanthocheilonemiasis es una filariasis tropical desatendida que requiere vigilancia epidemiológica y mejor acceso al diagnóstico y tratamiento. Fuente: Bregani ER et al. Parassitologia. 2007;49(2):193–196. |
