La aeromoniasis cutánea y sistémica es una infección causada por bacterias del género Aeromonas, presentes en ambientes acuáticos, que afectan principalmente la piel y el tejido subcutáneo tras la exposición a agua contaminada o heridas abiertas. En casos graves puede progresar a septicemia, especialmente en inmunocomprometidos. Es importante diferenciarla de la aeromoniasis gastrointestinal, ya que la forma cutánea implica compromiso local y potencial diseminación sistémica.
| Tipos |
Se clasifica en: (1) infección cutánea localizada con celulitis, (2) fascitis necrosante, y (3) formas sistémicas con septicemia. Los pacientes inmunocomprometidos o con enfermedades hepáticas crónicas tienen mayor riesgo de desarrollar infecciones graves y diseminadas, con peor pronóstico. |
| Síntomas |
Los síntomas incluyen enrojecimiento, dolor, inflamación y ulceración de la piel en el sitio de contacto, que puede evolucionar a lesiones necróticas y abscesos. En casos sistémicos aparecen fiebre alta, escalofríos, hipotensión, disfunción multiorgánica y shock séptico. La rápida progresión clínica requiere intervención urgente. |
| Causas |
La causa principal es la contaminación de heridas o cortes con agua dulce o salobre donde habitan bacterias Aeromonas spp. Ocurre tras baños en lagos, ríos o tras inundaciones, y es más frecuente en personas con úlceras crónicas, heridas traumáticas o inmunosupresión. También puede adquirirse en hospitales mediante dispositivos contaminados. |
| Diagnóstico |
Se realiza mediante cultivo bacteriológico de muestras de piel, tejidos, sangre o exudados, identificando Aeromonas spp. Técnicas moleculares y antibiograma son fundamentales para el diagnóstico y el manejo. La imagenología puede ayudar a descartar fascitis necrosante u otras complicaciones profundas. |
| Tratamiento |
El tratamiento incluye antibióticos de amplio espectro efectivos contra Aeromonas, como fluoroquinolonas o trimetoprim-sulfametoxazol. En infecciones graves se usan cefalosporinas de tercera generación o carbapenémicos. Es fundamental el desbridamiento quirúrgico de lesiones necróticas. El manejo intensivo y el soporte hemodinámico son vitales en casos sistémicos. |
| Complicaciones |
Puede evolucionar a fascitis necrosante, septicemia, insuficiencia multiorgánica y muerte si no se trata precozmente. El pronóstico depende del estado inmunológico del paciente y la rapidez del manejo. Puede haber secuelas cicatriciales o amputaciones si las lesiones son extensas. |
| Prevención | Evitar la exposición de heridas a aguas potencialmente contaminadas, higiene adecuada tras lesiones cutáneas, y atención rápida a signos de infección. En hospitales, mantener protocolos de asepsia y control de dispositivos invasivos. La educación sobre riesgos ambientales es fundamental en áreas endémicas. |
| Conclusión | La aeromoniasis cutánea y sistémica es una infección grave relacionada con ambientes acuáticos y heridas abiertas, que requiere diagnóstico y tratamiento oportunos para evitar complicaciones fatales. La prevención es clave en poblaciones de riesgo. Fuentes: CDC, Manual de Enfermedades Infecciosas de Washington, UpToDate. |
