Técnica anestésica regional usada en procedimientos quirúrgicos y partos, que implica la introducción de anestésico local en el espacio epidural de la columna vertebral para bloquear la transmisión nerviosa y reducir el dolor.
| Tipos |
1. **Epidural Simple**: Administrada a través de una sola inyección. 2. **Epidural Continua**: Se coloca un catéter para infusiones prolongadas, común en partos o cirugías extensas. 3. **Combinada Raquídea-Epidural**: Ofrece un inicio rápido de anestesia junto con la posibilidad de prolongar su efecto. |
| Síntomas |
Buscada para controlar el dolor en partos, cesáreas, cirugías abdominales, ortopédicas de miembros inferiores y para analgesia postoperatoria prolongada. |
| Causas |
Disminución del dolor o sensación adormecida desde el sitio de la inyección hacia abajo. Puede asociarse a hormigueo, pesadez en piernas y a veces hipotensión si el bloqueo es amplio. |
| Diagnóstico |
No es un diagnóstico sino una técnica. Se evalúan contraindicaciones (coagulopatías, infecciones locales, alergias) y el estado del paciente para determinar si es apto para la anestesia epidural. |
| Tratamiento |
Se desinfecta la zona lumbar, se introduce una aguja hasta el espacio epidural y se administra el anestésico local. Cuando se usa catéter, se pueden ajustar las dosis. El anestesiólogo monitoriza signos vitales y evolución del bloqueo. |
| Complicaciones |
Cefalea postpunción dural, hipotensión arterial, retención urinaria, en raros casos hematoma epidural o infección. La técnica y la monitorización adecuadas reducen riesgos. |
| Prevención | Correcta antisepsia, técnica rigurosa, evaluación previa de la coagulación y uso de aguja adecuada. Mantener hidratación y vigilias constantes durante la anestesia. |
| Conclusión | La anestesia epidural consiste en la inyección de anestésicos locales y, en ocasiones, opioides en el espacio epidural de la columna vertebral. Bloquea la transmisión nerviosa de las raíces espinales, proporcionando analgesia o anestesia segmentaria. Se emplea frecuentemente en cirugías abdominales, pélvicas o de extremidades inferiores y en el manejo del dolor obstétrico. Su uso requiere monitoreo de la presión arterial y la frecuencia cardiaca para detectar complicaciones como hipotensión o bloqueo alto. Fuente: Miller RD (2015). "Miller’s Anesthesia" en Elsevier. Chestnut DH (2014). "Obstetric Anesthesia: principles and practice" en Saunders. |
